Pues sí. Escribía hace poco que hay cinco meses para aprovechar el período del llamado invierno e intentar arreglar algunas cosas del toreo. El conocido como  “sistema” debe reflexionar para dar más emoción y quitar trabas al espectáculo, cada vez más lento y aburrido. Y ampliar las oportunidades. Y hacer nuevos carteles con el mismo escalafón. Y organizar más novilladas para que al menos surja ese torero que mueva las taquillas.

Nunca ha sido la tauromaquia disciplina que tuviese favores de la Administración, fuese esta del signo que fuese, llegando, a lo más, a ser tenida en algún momento puntual como elemento de distracción para la masa.

Dice El Cordobés, Manuel Díaz, que se va. La artrosis que sufre en sus caderas le está amargando desde hace tiempo y ya parece que no puede más. Este año tuvo que cortar la temporada en junio por ese problema y, ahora, anuncia que se va a volver a operar y según quede hará temporada de despedida o, como mínimo, actuará una última vez en público para que sus hijos le corten la coleta.

COLOCA AQUÍ TU PUBLICIDAD

PÍDENOS PRESUPUESTO

PÍDENOS PRESUPUESTO