No se puede decir que estemos atravesando un momento dulce para la tauromaquia, no. El importante avance de la izquierda radical, que ha terminado por condicionar y someter el gobierno de España, pone en jaque a la fiesta nacional. De la que desconocen absolutamente todo. Hasta esa denominación, fiesta nacional, la asocian a la dictadura más reciente. Bueno a la casi más reciente, porque ahora mismo estamos ya inmersos, y sometidos, en una nueva, la suya.
Un Miura a punto estuvo de llevárselo y con un Miura volverá. El bravo Rafaelillo reaparecerá en Arlés con un toro de la misma divisa del que nueve meses antes le reventó en Pamplona. Se trata de una de las noticias más satisfactorias que podía deparar el recién estrenado 2020. Será sin duda uno de los grandes hitos de la temporada con independencia del resultado del festejo. Porque volver a los ruedos después de tanto tiempo de dura rehabilitación y hacerlo en una plaza de primera con una divisa tan exigente sólo está al alcance de los héroes. Y algo tan importante no puede quedar en segundo plano.
Por fin Pedro Sánchez se salió con la suya y preside un Gobierno de España. Un gobierno de izquierda e izquierda radical. Socialistas y comunistas. Por segunda vez en la historia de España se da esta combinación que ya en su primera versión tuvo funestas consecuencias y de la que muchos ahora recelan.
Como siempre, los antitaurinos les ganan la mano a los taurinos. Unos tan despiertos y activos, otros tan aletargados e inmovilistas. Los primeros son ingeniosos y consiguen golpear primero. Los segundos encajan los golpes sin saber defenderse aún gozando de los argumentos más sólidos. Y todo, ante un panorama que no pinta nada complaciente para el mundo de los toros.
Los carteles de la temporada sevillana, otra vez debajo de una obra polémica. En 2020 de Albert Oehlen, dicen que moderna, que ha sido criticadísima como algunas otras de temporadas anteriores, en lo que parece ser un nueva moda de “progresismo” taurino.
Taquilleros. Es decir los toreros que llevan gente a las taquillas para que los taquilleros (de las taquillas) cumplan con su obligación de vender entradas. Y taquillero fue en el 2019, hasta su lesión en julio y corte de la temporada, Roca Rey. El único.






