Los toros de encaste Domecq siguen siendo los más lidiados. Es la sangre más demandada por los toreros por ser la que más opciones de triunfo ofrece; y es la que más éxitos proporciona por ser las más depurada en los tentaderos a instancia de las figuras. Un bucle del que será difícil salir, máxime ahora que la tauromaquia tiende hacia un toreo de perfección y pulcritud. Quizá no sea malo, pero sin duda se pierde variedad.
No es la primera vez (y me temo que no va a ser la última) que me ocupo de los errores de un empresario, por las injusticias que suelen acarrear, en este caso del gerente de la plaza de toros de Sevilla, que hace unos días presentaba los carteles de su Feria de Abril con un discurso de autoalabanza, sin que nadie le saliera al paso para decirle los fallos e incluso apuntarle las posibles soluciones.
Se acaba de cumplir el centenario de uno de los más grandes toreros que ha dado Méjico y que también en España cumplió varias temporadas de un nivel impresionante. Hablo de Carlos Ruiz Camino, Carlos Arruza -utilizó como apellido artístico el segundo de su padre- en los carteles y también conocido como El Ciclón, ya que arrolló todo a su paso.
Las labores de márquetin llevadas a cabo por Joselito y Joaquín Ramos han sido inmejorables. Los apoderados de Talavante le han colocado en los carteles más interesantes y con la máxima categoría consiguiendo que su regreso a los ruedos sea ya uno de los acontecimientos más esperados de la temporada. Ahora es el turno del torero. Si el resultado es el éxito quedará demostrada la valía extra de los apoderados independientes y exclusivos, el matador extremeño se colocará en la cima del toreo y el empresariado taurino tendrá que doblegarse a sus condiciones. Pero si hay fiasco ninguna técnica conseguirá mantener a Talavante en lo más alto.
Balañá sigue utilizando la Monumental de Barcelona para fines no taurinos.
Hace unos días se firmó el nuevo contrato entre el Ayuntamiento de Nimes, representado por su alcalde, Jean Paul Fournier, y Simón Casas, por el que la empresa del productor francés gestionará el coliseo de Nimes durante los próximos cinco años.






