También, sí, torea. Y lo borda. Coloquios en Madrid en su sede de la calle Larra, Madrid Centro, los días 19 y 20. Los no celebrados en San Isidro por el confinamiento pero sí ahora con la valentía de la directiva de la Fundación del Diario Madrid, que preside el periodista Miguel Ángel Aguilar. Doble aplauso, por tanto, para la Fundación y el público. Y triple enhorabuena para los muchos que fueron, por decidirse ante la situación del coronaví y por superar la lluvia y los días desagradables.
Afortunadamente, no parece que estemos casi en noviembre. No hubo feria del Pilar, pero sí, la gran inyección de Córdoba y, el fin de semana pasado con Jaén, que definitivamente se ha convertido en grande. Feria completa. ¿Hay quien dé más? Pero ¿es posible, y hasta mágico, que disfrutemos festejos en Logroño, Jaén, Istres, Niebla, muchas novilladas de principiantes con y sin picadores, muchos televisados?. Ni los más soñadores se creen esto así y ahora.
A ningún político se le ocurre cuestionar multitud de labores de riesgo extremo. Faltaría más. Practicarlas entra dentro de las libertades de los individuos y nadie debe inmiscuirse en el derecho que todos tenemos a elegir y disfrutar de nuestras pasiones. Sin embargo todo el mundo pretende tener potestad para legislar en contra de la materia taurina.
Ha sido la única figura que ha dado la cara en una campaña complicada y difícil, muy necesitada del esfuerzo y apoyo de los principales.
Como de todo hay que extraer enseñanza y aprovechamiento, la pandemia que ha puesto patas arriba al mundo, y mandado a la enfermería al sector taurino, deja ver que hay temas que vuelven a evidenciar vigencia.
Mirad a Córdoba. Mirad su Corrida de la Hispanidad. Mirad lo que ha supuesto y supondrá en la minitemporada del coronaví. Miradla y veréis:






