Los piensos se encarecen a un ritmo vertiginoso. Suben los costes veterinarios, de transporte y de mantenimiento. En el campo bravo todo incrementa su precio menos lo que se cobra por un toro. Los empresarios aprietan en las negociaciones con los ganaderos para pagar lo mínimo posible, a veces tan poco que los números no salen. Y los criadores se ven obligados a reducir gastos, sobre todo en el apartado de nutrición para el remate final de los animales. El resultado es un trapío inferior.
SIMÓN CASAS, que siempre sabe estar en el primer plano, aunque después se le vaya la fuerza por la boca, pide amnistía también para los toros. Concretamente para CATALUÑA. La maldita amnistía que está de moda.
La aparición de Vicente Ruiz “El Soro” significó la revitalización de la afición valenciana, mustia y desilusionada hasta que una noche de verano, a finales de los años setenta del pasado siglo, la figura regordeta de un chaval de la huerta hizo que Valencia tuviese un nuevo ídolo. Había nacido el “sorismo”, un movimiento que más de cuarenta años después sigue bien vivo.
Acontecimiento: el pasado lunes 6, en la última Junta General de la Asociación de la Prensa de Madrid, la más importante de España, se habló de toros, algo insólito, y de la Corrida de la Prensa, en un debate en el que lo bordó JUAN MIGUEL NÚÑEZ y abrió el que suscribe. Hay que mejorarla y engrandecerla. ¿Qué tal si se pudiera volver a organizarla directamente con matadores que además torearan desinteresadamente? Un sueño.
Era de esperar. El sistema es insoportable. Y PACO UREÑA en la peña EL TORO, de MADRID, declara dolido por despreciado (sólo 16 tardes en el 23 tras estar heroico en SAN ISIDRO) que pensó en dejar de torear.
Intentan minusvalorarle, desprestigiarle y despreciarle bajo el único argumento de que se trata de un torero. Pero han pillado un hueso duro que, no sólo no se amedrenta ante los ataques, sino que presume de su condición taurina y la defiende con argumentos irrefutables. Los agravios que cierta parte de la izquierda rancia y dictadora vierte sobre Vicente Barrera, parecen haber fortalecido y envalentonado, más si cabe, al matador y vicepresidente de la Generalitat Valenciana






