Se acaba. Lo dice JAVIER NÚÑEZ de La Palmosilla. Pues no. Aguantaremos más de un año. Dice el catastrofista: ”Un año más en blanco llevaría irremediablemente a la extinción del toro bravo”. Nos asusta en El Correo de Andalucía.
Nuestra clase política, distinguida, culta e instruida, siempre pendiente de procurar lo mejor a los ciudadanos, sacrificándose hasta el límite de sus fuerzas, acaba de dar otra muestra de su eficacia, buen hacer y diligencia prohibiendo en la práctica la actividad taurina en buena parte del país.
Ahí estaba, está y estará el chiringuito en su inutilidad. El chiringuito, que llama Morante, es el Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid, donde ahora figura el ex-matador Miguel Abellán. Debería dimitir si tiene vergüenza torera, dice, porque lo están utilizando: pone el PP a un torero porque yo simpatizo con VOX. Y añade: este chiringuito es un quita vergüenzas y le da rabia que un torero esté ahí, va contra de la vergüenza torera y, antes de perder esa vergüenza torera, pues se pasa hambre.
Ante el deseo de seguir organizando corridas de toros nuestros gobernantes responden con endurecimientos de limitación de aforo en las plazas, cuando no suspensiones de los festejos. Es momento de parar, de esperar a que haya una vacuna efectiva contra el coronavirus que desarme las intenciones de los políticos que nos ha tocado sufrir. No importa que no haya toros en un año. Lo importante es que cuando vuelvan lo hagan con categoría y grandeza.
La presión política, o casi persecución, de los socialistas y la ultra izquierda contra ISABEL DÍAZ AYUSO ha dejado a Madrid y su Comunidad sin toros. Y el coronaví, que avanza irresistible. Antes hubo ocasión pero el miedo de la Presidenta lo impidió. Prohibición directa y nadie perderá más tiempo y dinero.
No pasa el mundo del toro por su mejor momento, desde luego. Y aunque el mal es general, el sector taurino parece que últimamente genera mal fario y sobre él se concentra el desahogo de las calamidades de otros muchos. Pero lo peor es que nadie parece poner fin, o freno, al menos, a esta situación.





