O puede que dos, aunque una ha llevado aparejada la otra. Sea como sea, la victoria de Ayuso en Madrid es positiva para la tauromaquia, dada su implicación en su defensa.
Fue poner un festival con gran cartel y las aguas se removieron, aunque como dice el rebelde MORANTE fue un apaño, político, electoral, o engañabobos que no tenía continuidad (ya se verá por los menos en la de Otoño). Pero televisiones, dos, Movistar y Telemadrid, ahí estuvieron. Y los telediarios. Las Ventas, abierta, entreabierta o cerrada es grande. Y el Madrid taurino no digamos. Incluso con un festival y sin perspectivas inminentes.
La estrategia antitaurina de algunos partidos radicales de izquierda parece haberles explotado en la cara a tenor del pésimo resultado que han obtenido en las últimas elecciones autonómicas de Madrid. Por el contrario, los índices de audiencia de las retransmisiones taurinas en televisión siguen batiendo récords. Parece demostrarse que el pueblo no es tonto y acaba valorando la libertad para elegir, nunca las imposiciones.
Mueve un dedo Madrid y se revuelve todo el cuerpo del toreo. Se vio en el festival de “la reaparición”, en el festival AYUSO, al que no asistió la Presidenta o porque tenía un gran cierre de campaña o porque no quería convertirlo en un acto electoral sino recuperar la gran fecha para Madrid del 2 de mayo y, de paso, defender los toros.
Hay veces que no se comprende el interés de algunos pocos por destrozar, en provecho propio, lo que a muchos más interesa. Algo que se entiende menos si aquellos forman parte de un gobierno que debe velar por por todos, no sólo por los que piensen igual que ellos.
Lea-Rafael Peralta, Ramón Valencia-FTL, Cristina Sánchez-FTL, Morante-José Tomás y hasta Roca Rey parece que quiere pelea pero no encuentra el contrincante. Está lanzado y ambicioso.






