Se acaba de consumir una nueva edición de la tradicional feria de julio de Valencia, una de las más antiguas y modelo de todas cuantas en la actualidad son. Un serial que hace años comenzó a ser incómodo pero que se resiste a dar su brazo a torcer.
A pesar de que hay quien afirma que la feria de Julio de Valencia tiene los días contados y que pronto pasará a ser historia, se trata de un ciclo que, bien programado, puede disfrutar de larga vida. Es cierto que las comodidades de los tiempos actuales juegan en su contra, y también la reticencia de algunos matadores a anunciarse en ella. Pero con afición, trabajo y cariño por parte de los empresarios y de los toreros, el que fuera el primer y más importante serial de la historia seguirá celebrándose y dando esplendor a la tauromaquia.
Hace unos días se han cumplido cincuenta años de uno de los más grandes logros del hombre. El 20 de julio de 1969 los tripulantes del Apolo XI llegaron a la luna. Ese día, la actualidad taurina tuvo también abundantes notas de interés y cuando el hombre pisó la luna, en el planeta de los toros pasaban muchas, e interesantes, cosas...
En los últimos cuatro años los tentaderos y los festejos en los que ha participado la escuela taurina de Valencia ha crecido de forma extraordinaria. El resultado del trabajo está dando sus frutos. Un puñado de alumnos valencianos está triunfando con regularidad y rotundidad por doquier, y la afición valenciana se ha ilusionado como hacía tiempo que no sucedía.
Joder Marcelino. Se nos ha ido sin avisar. Bueno, algún aviso sí que nos había dado. Pero bueno, como hoy en día tenemos el defecto de vivir al día, a prisa y corriendo, metidos en este frenesí de la vida, muchas veces no hacemos caso de los avisos, ni nos paramos ni un minuto a pensar. A pensar en las cosas que realmente son importantes. Como la amistad. Y las relaciones personales. Y a mi, tengo que reconocerlo, me ha pillado este toro, valga la expresión. Enrique Amat Y mira que me lo decía nuestro amigo Vicente Adam: “que tenemos una comida pendiente con Marcelino, que a ver cuándo vamos, que estamos dejando pasar mucho tiempo. Que nos espera.” Y uno, venga dejarlo para otro día. Cuántas veces me había dicho, con esa voz algo cavernosa y tan peculiar que tenía: “amigo, vente a comer un día unas chuletas conmigo. Te traes a la mujer y a las chiquillas y pasamos el día.” Sin embargo, venga dar largas, sin encontrar el momento. Maldita sea la hora. Porque ahora, no me lo perdonaré nunca. Y es que ya no tiene remedio. Lo fui dejando, y ahora se me queda esa asignatura pendiente toda la vida. Y sin poder aprobarla nunca. Mi amigo Marcelino.Tan áspero y rudo por fuera como bueno, noble y pastueño por dentro. Porque, a pesar de esa apariencia de malote que le gustaba ofrecer, de esa cara de enfadado y esa mirada torva que ponía, tras esa máscara se escondía una …
Toni Gázquez fue la cabeza pensante y Toni Gaspar quien lo hizo realidad. Hace dos años el director del Centro de Asuntos Taurinos y el ahora presidente de la Diputación de Valencia pusieron en marcha un certamen de escuelas taurinas que cumple su tercera edición bajo el común denominador del éxito, tanto artístico como de convocatoria. Después de luchar contra las dificultades que imponían sus socios de gobierno, los dos “Tonis” consiguieron potenciar las actividades taurinas en Valencia, especialmente las que a la Escuela Taurina se refiere. Ambos continuarán al frente de sus cargos. Buena noticia para el sector.






