MIGUEL ÁNGEL PERERA se ha quedado sin propiedad intelectual. Como todos los demás.  Era una gran idea que el Supremo registrara como Propiedad Intelectual una de sus faenas. Después vendrían las de todos. Pero no. Habrá que seguir. Este es un no, pero no eterno. Torres más altas cayeron. ¡Sigue PERERA! El arte, la valentía, la técnica son valores que hay que reconocer, salvaguardar y fomentar.

Las clases prácticas para alumnos de escuelas taurinas son de sencilla organización y no comportan un elevado dispendio. Ahora más que nunca, promover este tipo de festejos significaría un revulsivo para los benjamines del toreo, supondría una programación que los verdaderos aficionados agradecerían y los ganaderos darían salida a una parte de sus animales.

Mires donde mires, es raro que encuentres sosiego, cordura y razón. Todo parece un despropósito. Es como si el coronavirus dichoso hubiese afectado al sentido común de la gente y, al margen de la enfermedad, contagie a su paso el sinsentido y la estupidez.

¿Otra vez los mismos mientras los otros, que son muchos más y con más poder siguen desaparecidos? ¿Se han vuelto locos? Menos mal que nos anuncian  una temporada en Sevilla, que está por ver porque nada es oficial.

Escudarse en la libertad de expresión para perpetrar actos vandálicos y delinquir es algo vergonzoso e indecente. Que desde algún grupo político se alienten tales fechorías es indigno e intolerable. Y resulta incomprensible que, mientras se incita a grupos de violentos para que continúen cometiendo ilegalidades, se pretenda impedir una concentración pacífica y respetuosa de la gente del toro.

Desgraciadamente la semana estuvo convulsionada por la jauría destrozaciudades,  muy organizada y supongo que pagada, que bien cobrarán estos jovencitos por defender con guerrillas urbanas la bestialidad de expresión, no la libertad de expresión, pidiendo la muerte de los demás. No voy a nombrar al rapero mal nacido y con pus en vez de sangre que ya demostró la cornamenta alegrándose en su día de la muerte de VÍCTOR BARRIO. La admirable viuda del torero -RAQUEL SANZ- tiene estos días otros juicios pendientes de otras bestias humanas que dijeron animaladas de VÍCTOR tras su cornada y desaparición. Malditos seáis. Y a estos también les llaman seres humanos (¿?).

COLOCA AQUÍ TU PUBLICIDAD

PÍDENOS PRESUPUESTO

PÍDENOS PRESUPUESTO