Llegada la fecha de lo que siempre fue el comienzo de la feria taurina de Xátiva, no puede dejar de venir el recuerdo un año más de una figura emblemática en la historia de aquella plaza. Sobre todo, ahora que esta localidad valenciana, que en su momento contó con la segunda plaza en importancia de la provincia, se ha quedado un año más sin toros en su tradicional Fira d’ Agost. Xàtiva no ofrecerá programación taurina durante sus fiestas. Y es que se ha torpedeado la tauromaquia desde sus regidores años después del patético, ridículo, bochornoso y muy sui géneris referéndum que tuvo lugar hace unos años. Y el nuevo recinto seguirá cerrado por séptimo año consecutivo. Por esto, es el momento de volver a recordar un año más una figura que marcó toda una época en el coso setabense. Se trata de Enrique Grau, quien consiguió dar el máximo esplendor a la plaza que en su momento inaugurase Rafael El Gallo. Aunque abrió sus puertas el 7 de abril de 1918 con la actuación de los novilleros Cesáreo Fernández Chicorro y Enrique Escorcia Negrón, la apertura oficial de la misma tuvo lugar el 15 de agosto de 1919. Aquel día se lidiaron reses del Duque de Veragua. En aquella ocasión completaron el terceto Juan Anlló Nacional y Manuel Varé Varelito. Grau logró colocarla no solo como la segunda de la provincia de Valencia, sino también como toda una referencia en el panorama taurino nacional. Durante muchos años, en la década de los 60, su propio padre Rafael Grau fue el empresario de esta plaza, y también ofreció carteles del máximo …
Una vez más, antes, durante y después de su actuación en Alicante, José Tomás demostró ser un caso aparte y especial. A su reclamo no sólo se llenó la plaza: toda la ciudad se vio inundada por gente que quería verle torear. Y toreó. Vaya si toreó.
Una corrida concurso es un festejo ancestral, para nada un invento novedoso. Sin embargo, si la última función de este tipo se celebró hace 32 años, la propuesta adquiere un atractivo añadido que debe concitar el interés de quienes su juventud les ha privado de ver su funcionamiento in situ y también de los aficionados veteranos más nostálgicos.
Pobre norte taurino. Qué desnortado. VITORIA sin feria de LA BLANCA y sus recordadas peñas un año más. GIJÓN, tampoco, por ANA DEL ANO, su alcaldesa caprichosa, odiadora y sectaria, que se venga de su ciudad “enemiga” porque ella es de OVIEDO. Y SAN SEBASTIÁN que no ha vuelto ser lo que era por carteles, precios, escasa promoción o lo que sea.
Seguimos sin Vitoria. Sí porque el toreo va en bici sin ruedas y el fútbol femenino –nuestro último gran ejemplo- en Fórmula-1. Nosotros, en la Edad Media y ellas, a velocidad espacial. La recordada Feria de la Blanca no la resucitan ni hacen nada los estamentos taurinos ni los profesionales. ¡Ay los muchos vitorianos que iban a la feria de la VIRGEN BLANCA…! Pena total. Paliada porque PALMA DE MALLORCA ha vuelto a dar toros, con EL JULI como atracción previa y después con Puerta Grande. Y media entrada. ROCA REY metió tres cuartos en la siguiente con MANZANARES. Por cierto, bonito brindis de ROCA REY a su apoderado, ROBERTO DOMÍNGUEZ, en el 50 aniversario de su alternativa olvidando que sólo salen al ruedo, cuando está el toro, los vestidos de luces. ¿Tan diferente es que el brindado esté pegado por dentro a las tablas?.
La comidilla de esta temporada es que, salvo a las tres ferias más famosas del calendario taurino -la de abril en Sevilla, San Isidro en Madrid y San Fermín en Pamplona, y por cuestiones también extrataurinas- la gente no está yendo a los toros en la medida que sería deseable.






