Se acaba de cumplir el centenario de uno de los más grandes toreros que ha dado Méjico y que también en España cumplió varias temporadas de un nivel impresionante. Hablo de Carlos Ruiz Camino, Carlos Arruza -utilizó como apellido artístico el segundo de su padre- en los carteles y también conocido como El Ciclón, ya que arrolló todo a su paso.
Las labores de márquetin llevadas a cabo por Joselito y Joaquín Ramos han sido inmejorables. Los apoderados de Talavante le han colocado en los carteles más interesantes y con la máxima categoría consiguiendo que su regreso a los ruedos sea ya uno de los acontecimientos más esperados de la temporada. Ahora es el turno del torero. Si el resultado es el éxito quedará demostrada la valía extra de los apoderados independientes y exclusivos, el matador extremeño se colocará en la cima del toreo y el empresariado taurino tendrá que doblegarse a sus condiciones. Pero si hay fiasco ninguna técnica conseguirá mantener a Talavante en lo más alto.
Balañá sigue utilizando la Monumental de Barcelona para fines no taurinos.
Hace unos días se firmó el nuevo contrato entre el Ayuntamiento de Nimes, representado por su alcalde, Jean Paul Fournier, y Simón Casas, por el que la empresa del productor francés gestionará el coliseo de Nimes durante los próximos cinco años.
La actualidad taurina tiene muchos frentes abiertos, y muy variados. Noticias para comentar de una manera sucinta, aunque con las correspondientes reflexiones o advertencias, por la transcendencia de las mismas.
La tercera edición de los premios Va de Bous, que otorga la Generalitat Valenciana, hacen justicia con los galardonados y con los sectores que representan. Pero sobre todo reconocen la voluntad popular, esa que está por encima de tintes políticos y que merece el respeto de cualquiera que quiera gobernar al pueblo contando con él.






