Murió “Viruta”, parte de la historia taurina de Barcelona

El pasado martes nos enteramos de una triste noticia : la muerte por infarto de un hombre básico en la historia taurina de Barcelona. Miguel Valenzuela, más conocido por “Viruta”, nacido en Bujalance (Córdoba). Pasó por varios estratos de la Fiesta: subalterno, mozo de espadas, y -más que apoderado- “consejero”. Comenzó siendo novillero, pasando posteriormente a engrosar las filas de plata como subalterno, a las órdenes de diestros como (entre otros) Joaquín Bernadó.

 

José R. Palomar

 

Una vez retirado, siguió en activo en otra parcela: la de mozo de estoques,al principio en la cuadrilla de Serafín Marín. Con este diestro fue algo más que mozo, porque le ayudó desde sus inicios, convirtiéndose en una suerte de “consejero” (aunque le apoderaran otros). Servidor tuvo la fortuna de compartir con ambos una de sus primeras entrevistas, para un periódico, en una cafetería de la Vía Augusta de Barcelona, cuando el espigado diestro comenzaba a despuntar, y a convertirse en un ilusionante fenómeno para la afición barcelonesa (al comienzo de la década anterior). Luego rompieron, por razones que no vienen al caso, y que sólo ellos conocían…

Viruta pasó a ilusionarse taurinamente por la matador de toros Elisabeth Piñero (única mujer torero que ha actuado en los últimos tiempos en la Monumental), siendo su mozo de estoques, y también aconsejándole. Ayudó a muchos alumnos de la Escuela Taurina de Cataluña, como su propio hijo, de idéntico nombre: David Valenzuela, que adoptó el mismo apodo de Viruta. Fue novillero, y actualmente subalterno.

Vivía por y para la Fiesta: acudía los domingos a los sorteos mañaneros en la Monumental, y viajaba con frecuencia al campo de Salamanca, para poner a prueba a sus toreros. Ya retirado de la actividad oficial seguía vinculado a los toros, por ejemplo viajando con los de la Utyac y la Escuela a tentaderos como- sin ir más lejos- el del pasado 23 de Mayo en Alcalá de Xivert (del que informamos en estas páginas). Allí estuvo como siempre, con ese espíritu jovial y socarrón.

El toro traicionero del infarto le asestó la “estocada final”, sorprendiéndole solo en su casa, el pasado martes. Tras la autopsia, el jueves 3 de Junio habrá tenido lugar el sepelio en el Prat de Llobregat. Fue un eficaz subalterno, oportuno consejero, y mozo de espadas. En definitiva, se nos va otro hombre bueno de la Fiesta en Cataluña…