Ya se sabe cómo va a influir la feria de San Isidro 2018 en la temporada española. Ya ha pasado tiempo suficiente para ver los síntomas del Madrid que da y quita. La primera del mundo. Y si hay algo que dar y algo que quitar.
En realidad, la feria fue de un nivel medio bajo. Y no hubo grandes triunfadores, sino algunos toreros destacados, pocos, cuatro, sobre el resto : Talavante, Castella, Juli y López Simón, por este orden.
Pero un triunfador es que el sale con mucha fuerza para llenar ferias, imponer condiciones, ser solicitado por el público…En una palabra, mandar. Y como mandar es mucha palabra, al menos influir más que antes.
Y el perdedor es el gran fracasado que pierde el crédito que tenía y va salir del circuito.
Y hay, otro, que fracasa pero pasando de puntillas. Y queda a la espera del próximo examen en plaza de primera.
El más destacado fue Talavante, como han reconocido la mayoría de los jurados. Pues bien, no está en ninguna de las dos grandes ferias que quedan. (Queda alguna más pero de menos talla). Ni en Pamplona –quizá por otras razones- ni en Bilbao porque dice el joven y nuevo empresario, cuarta generación Chopera, que pidió cambio de corrida y no se lo dieron. Pues vaya manera de empezar a sacar rédito de su triunfo en Las Ventas. Por cierto, el joven empresario iba vestido en la presentación de los carteles de forma espectacular. Busquen las imágenes y opinen.
Y lo más triste del caso es que da igual que vaya o no vaya porque no va a dejar ningún hueco importante.
Tampoco estará en las Generales de Bilbao el que dicen resucitado en Madrid, con Puerta Grande, López Simón. Que también resucitó en 2017 tras dejar, pasado sus pocos felices pasos por Sevilla y Madrid a su apoderado. Curro Vázquez fue el elegido en lugar de Julián Guerra.
Los de Bilbao, que cada vez lo hacen peor, sólo se fijan en el imprescindible Urdiales, porque es vital –parece- en el abono y además Matías no puede permitir que falte.
Ni el del rabo, el del trofeo criticado, poco, y que parece olvidado pronto, Diego Ventura, al que le ofrecieron en Bilbao –para que dijera no- un toro en el Bocho para el número del caballito, de los tiempos del gran Ángel Peralta. Pero eso es consecuencia de la lucha que ya se prolonga años entre Pablo Hermoso de Mendoza y el afincado en la Puebla del Río. Y que gana en los despachos, por goleada, el veterano navarro. Pero en el ruedo no quiere ni verlo :se acobarda totalmente solo de pensarlo.
El navarro, sin embargo, tiene fuerza para quitar al que ahora es el primero de los rejoneadores y poner a su hijo Guillermo, que dudo haya acumulado méritos para entrar ya en una feria de esta categoría.
Hubo cuatro modestos que pidieron justicia y que algunos están en Pamplona y Bilbao, o en ambas, casos de Octavio Chacón y Pepe Moral. Y en Vista Alegre, Fortes. Y reforzaron mucho su cartel en Francia, Chacón y Emilio de Justo. Madrid sí ha ayudado a estos toreros que quieren abrirse paso.
Todos los demás de las 34 de San Isidro, con oreja, orejita o sin ella, quedaron más o menos como estaban. Con más o menos méritos. Por culpa suya o de los toros.
Total, Madrid que das cuando puedes dar y quitas si hay algo que quitar.
Este año poquito para bien o para mal. Y eso que has levantado la mano para que quepan más “triunfadores”.









