Se enviaron al matadero muchos toros en este 2020 que acaba. Ni una defensa, ni una frase, ni una petición, ni una condena. Morían “sus” toros y les importaba un pito porque la vida de los astados es para ellos un cuento válido solamente para acabar con el espectáculo taurino. Tanto piar por ellos y les parece estupendo que los torturen y electrocuten en una sala oscura de cualquier matadero. ¡Hipócritas!

Ricardo Díaz-Manresa
Y en 2021 habrá más pero permaneceréis vergonzosamente agazapados y callados como…porque sólo os interesa cobrar las subvenciones de las grandes compañías antitaurinas. ¿Eso es estar vendidos?
Tampoco decís nada contra la eutanasia. No es vuestro negocio ni vuestro objetivo ni vuestro programa. Matar toros, no. Matar personas, sí. Como en el parlamento, o lo que sea, español, o lo que sea, que aprueban por las bravas esta ley, sin hablar con nadie, y lo celebran dando saltos como si les hubiera caído la Lotería de Navidad…
Veremos cuando les toque palmar anticipadamente a ellos…Malnacidos. A veces me pregunto si estuvieron el vientre materno o vinieron directamente del infierno.
Toca por tanto repetir ante tanta barbaridad eso de ¡Manicomios, manicomios! ¡Psiquiatras, psiquiatras! Cuánta falta hacéis.
Los animalistas siguen encantados al ver diezmar e incluso desaparecer ganaderías bravas. Tampoco piensan en la angustia de los toros que se huelan que van para el matadero y en los que se quedan en las dehesas echando de menos y extrañando tantas ausencias repentinas y masivas de compañeros.
Y si les da lo mismo que dicen defender, que es a los animales, mentira, cuánto les va a importar la ruina de los ganaderos de reses bravas que están sufriendo el dolor moral y muchísimo el material.
Humanidad, ninguna o la mínima. Y cara dura, toda.
Ve uno tantas locuras, crueldades y falta de sentido común, que se hiela la sangre. Antes de los toros, en los toros y después de los toros…
Hay mucha gente desequilibrada y con leche de la malísima pero también miles de sensatos que abogan por lo positivo, por no luchar contra la Naturaleza (algo estúpido para siempre perder) y sí por los derechos y aficiones de los que se lo merecen.
Los prohibidores no van a cambiar. Y los de enfrente, los sensatos, tampoco, a los que animo porque esta es una batalla durísima que se puede y se debe ganar.
Animalistas antitaurinos : sigan callados y poniendo el cazo a los que les compran. Les importan un pito los animales bravos, y supongo que los demás, si no hay trinque, y también los humanos que quieren llevar al matadero.









