Ceret, 17 de julio. Matinal. Casi lleno.
Novillos de Vinhas, serios, en el tipo de su encaste, de juego dispar.
Guillermo Valencia, ovación y ovación tras aviso.
Abel Robles, silencio tras tres avisos y silencio tras aviso.
Sebastián Castillo, que debutaba con picadores, silencio en ambos.









