Era José Luis título, pero distinto al que creía la mayoría;propietario de un hierro que da nombre a un famoso encaste, de él no provenían sus toros; sevillanísimo, era madrileño; se apellidaba García de Samaniego y Queralt,no Albaserrada como le llamaron muchos. Y este artículo no es obituario, sino alegre recuerdo. Aclaremos.
Jesús Javier Corpas Mauleón
Era 1912 cuando el conde Santa Coloma vendió a su hermano Hipólito sus Saltillos con algo de Ibarra. Sin embargo, al fallecer Hipólito, marqués de Albaserrada, Escudero Calvo compró a su viuda las reses, que acabarían aportado su genética a las divisas Victorino, Adolfo Martín y Escolar. Aunque un vástago de la aristócrata volvió a crear la ganadería en los 40, ya lo hizo con mezcla de los encastes Pedrajas (Isaac y Tulio Vázquez) y Juan Pedro Domecq. Y esa nueva sangre también tuvo éxitos, sobre todo desde que la heredó su hijo José Luis, marqués de Taracena. Nombres notables de esta época fueron Laborioso, indultado en La Maestranza; Manzanito y Sombrerero, premiados en Las Ventas;o Revoltoso, trofeo Carriquiri como Hatero, quien tomó una inédita vara de ocho minutos.
Era José Luis un hombre que acudía con frecuencia a Navarra, lidiase o no, ya que en ella estudió la carrera y tenía abundantes amistades; se hacía querer. Cuando estaba en Pamplona viajábamos juntos en mi coche a presenciar festejos por la zona, como por ejemplo al arnedano Zapato de Oro.
Era muy alegre, a pesar de lo que había sufrido en el Madrid de su infancia, cuando milicianos izquierdistas registraban continuamente su casa para matar a su padre, por suerte a salvo en Sevilla. Recordaba el dolor cuando se enteró de los curas de su colegio asesinados. Sin embargo, fue un hombre de ingeniosos chascarrillos.
Era el “marqués bohemio”, así le llamó alguna prensa, de profunda afición y gran sabiduría taurina; con él se aprendía siempre. Divertido, se definía como “buen jinete, tenista regular y propietario de una doscientas cincuentava parte de La Maestranza”. De carácter afable, recuerdo su bronquita por alquilar apartamento durante la Expo de Sevilla y no alojarme en su hacienda Mirandilla: “Jotas, te doy las llaves y a vuestro aire, que Maruchi y yo esos días no estamos en la finca. Quedas fetén con tus amigos instalándoos en el cortijo y gratis”.
Nos dejó en 2014 y, sin descendencia, legó su torada a su sobrino Hipólito
Era José Luis, criador de bravo.






