El pasado día 29 de septiembre con motivo del debut como ganadero de Victorino Martín García, en la plaza de Algemesí, la Comisión Taurina, presidida por Alberto Fernández, que organiza su mundialmente famosa Setmana de toros, en colaboración con el alma mater de todo el tinglado, Carlos Bueno organizarón un homenaje al citado Victorino Martín, hijo.
Carlos Bueno fue el autor de una impecable entrevista al ganadero, en la que no dejó nada en el tintero y en la que Victorino, como buen entrevistado, no se arrugó en las respuestas, que fueron muy celebradas por el numeroso público que abarrotaba el Salón de Plenos del ayuntamiento de la ciudad.
Seguidamente, Bueno tuvo unas cariñosas palabras hacia mi persona, en las que destacó mis 60 años de fidelidad hacía Algemesí, para cubrir informativamente la Setmana de toros en distintos medios de información.
Carlos Bueno, me invitó a formular al ganadero las cuestiones que considerase oportunas, pero en su lugar me limité a narrar diversos aspectos de como habían transcurrido esos seis decenios y referirme igualmente a mis vivencias y gran amistad con el señor padre del ganadero.
Conté que para desplazarnos a Algemesí, lo hacíamos en tren desde Valencia. Ibamos Justo de Ávila San Pascual “Muletilla” de Radio Nacional de España, Jesús Lloret Gómez “Recorte” de Levante y Hoja del Lunes de Valencia y un servidor del ABC verdadero de Madrid.
Una vez en Algemesí nos esperaba en el bar La Garrofera, el profesor de Instituto y corresponsal de la agencia Efe, Pepe Bomboi. tras los cafelitos de rigor, nunca nos olvidábamos de degustar el rocafull en Chester.
Así, hasta que Lloret adquirió su primer coche y más tarde lo hicieron otros.
Referí asimismo que en Algemesí he sido tratado siempre con una cortesía y hospitalidad inmerecida. He recorrido todos los cadafals (tendidos) que son 29, y en todos he dejado conocidos y buenos amigos.
En los últimos años me distinguieron al cederme asiento en el palco de prensa de las nuevas dependencias del ayuntamiento, junto a los cámaras de televisión. Todo un lujo, con ascensor de subida y bajada, aseos y baño a escasos metros, y agua fresquita en las bombonas destinadas a tal efecto. Repito un lujo.
Mostré mi agradecimiento y gratitud, para terminar afirmando que Algemesí es una ciudad de la comunidad valenciana, como dice nuestro Himno Regional, Para Ofrendar Nuevas Glorias a España.
Me referí igualmente a mi relación con Victorino Marttín padre, a quien conocí merced a quien fuera mi jefe y maestro en Tauromaquia, Vicente Zabala Portolés.
Dije que había presenciado varias ferias de la Magdalena de Castellón sentado al lado de Victorino. Una sola corrida al lado de este irrepetible ganadero, equivalía a cien corridas de toros. Qué manera de aprender. Qué buen conversador. Qué grandísimo aficionado. Qué manera de intuir lo que podía suceder en tal momento, como podía cambiar el comportamiento del toro, después de un alevoso puyazo, Siempre acertaba. Nunca había error. Ha sido sin duda alguna el mejor ganadero sel siglo XX. Y no quiero pecar de exagerado al afirmar que uno de los mejores de toda las historia del toreo. Lo digo, lo firmo y lo rubrico.
Como igualmente afirmo,que fue el ganadero que puso en dinero al resto de sus colegas.
¿O es que alguien lo duda?.
Por eso hoy, día 3 de octubre, cuando se cumple el primer aniversario de su viaje a la eternidad he querido, modestamente, añadir mi granito de arena al recordar a una persona entrañable en su trato, soberbio aficionado, hombre cabal en su proceder, escrupuloso en su quehacer diario y sobre todo una gran persona.
Dios te guarde, Victorino, gran amigo.









