PALMAS
Para la apertura de la puerta grande por primera vez en la feria. Lo consiguió el alicantino José María Manzanares ante un buen toro de Cuvillo. Sus dos compañeros se repartieron sendas orejas en un festejo que entretuvo a la concurrencia. La gente salió contenta de la plaza.
PALMAS
Para el equipo médico de la plaza de toros de Valencia. El jueves tuvieron trabajo a mansalva. Se les juntaron dos toreros en la enfermería, y pese a ello resolvieron el compromiso de una manera espléndida. Un equipo compacto, formado por grandes profesionales, cada uno de ellos además figura en su especialidad. Los doctores Cristóbal Zaragoza, Daniel López – Quiles, Fernando Carbonell, Ignacio Blanes, con el complemento de Sonsoles Aragón y Encarna Miñana y el resto del equipo. Una garantía para los toreros.
PALMAS
Para el ambiente que se pretende crear en la plaza de toros de Valencia como espacio global. Plaza de toros, y plaza de todos. Durante las últimas ferias, el centenario coso valenciano se ha convertido en un auténtico recinto expositivo. En él se pueden visitar diversas muestras relacionadas con toreros, cartelerías, y otras manifestaciones taurinas. Una acierto.
PALMAS
Para la estocada de Ginés Marín al tercero de la tarde. Solo su ejecución ya valía una oreja.
PALMAS
Para muchos componentes de las cuadrillas que actuaron ayer. En especial, se lucieron José Borrero en la lidia del primero de la tarde y Antonio Manuel Punta con los palos en el tercero.
PALMAS
Para el aficionado practico y mecenas taurino de Requena Ángel García El Pesca, que tuvo el gesto torero de no tener reparo en lanzarse al ruedo para sacar a hombros a José María Manzanares. Únicamente por afición y por admiración. Un costalero del lujo.
PITOS
Aunque al final la cosa terminó arreglándose, destacar el escaso juego de algunos de los toros de Núñez del Cuvillo que se lidiaron en la tarde de ayer. Bajos de raza, sin casta ni codicia. Los toreros ayudaron a que la corrida lucirse más.
PITOS
Para el aire, que durante muchos momentos de la lidia molestó mucho a los toreros.
PITOS
Para algunas peticiones de oreja que se produjeron ayer. El público se dice que es soberano. Y así hay que respetarlo. Y si quiere que se den orejas, pues muy bien. En su derecho está de pedirlas. Pero pedir un trofeo después de la faena de mediocre rematada con un bajonazo, dice muy poco del prestigio de una plaza de primera. Aunque el toreo sea una fiesta.
PITOS
Para las pintas con los que algunos acuden a la plaza de toros de Valencia. No es que haya que ir a una corrida de toros vestido de esmoquin, pero ir con chanclas, camisetas de tirantes y bermudas rechina un poco. Sobre todo en los tendidos de sombra. Un respeto.









