Ya sé que barro para casa. Soy consciente de ello. Pero también opino que no sería justo silenciarlo. El “Barca nova y bon vent” de mi colega, y sin embargo amigo, Vicente Sobrino en el último número de Avance Taurino no tiene desperdicio. Lo suscribo plenamente.
El desaparecido bar anexo a la plaza de toros de nuestra querido Valencia, era realmente la “casa” de todos los aficionados. Cómo la echamos de menos.
Otrosí digo, La Valencia Taurina del Grao de Valencia, de ese gran aficionado y mejor persona que es José Aledón, Pepe para los amigos, es sin duda alguna para enmarcarlo. Por ello, hago extensiva mi felicitación al director de Avance Taurino, Paco Delgado, por su acierto.
Enhorabuena a los tres y sólo me queda por decir a los lectores que no se pierdan esas joyas literarias. Dicho queda









