El cineasta catalán Jorge Grau puso el punto y final a su carrera cinematográfica como director con la que fue su última película, Tiempos mejores que rodó en 1994. En este largometraje, además de dirigir, el realizador catalán se encargó de elaborar el guion de esta comedia que se ofreció en el programa Cine de la 2.

En su argumento Mely, quien llegó hace veinte años a Barcelona, se ha convertido en la gran vedette del mítico music-hall El Molino. Está casada con Curro Carmona, un torero retirado. Con la llegada de Lola, estrella del striptease, Mely pierde el lugar privilegiado que ocupaba. Pero entonces también aparece en escena Armando, un aspirante a torero que se hace pasar por escritor y que supondrá una nueva esperanza para ella. Y Curro Carmona decide volver a los ruedos.
El gran protagonista y líder del reparto de Tiempos mejores fue Arturo Fernández, pareja en la ficción de la italiana Milly Carlucci. En el elenco también formó parte la dominicana Lia Chapman. Ydestaca la presencia del ahora político Toni Cantó, que por entonces sumaba muy pocos títulos en su filmografía. También forman parte del reparto actores como Félix Rotaeta, Conrado San Martín y Carmen de Lirio.
El cineasta Jorge Grau nació en Barcelona el 27 de octubre de 1930. Fue un director y guionista quien en su carrera cinematográfica pasó por diversos géneros, como el cine documental, el de compromiso, el experimental y el fantástico. Empezó su carrera como ayudante de dirección en películas como Diez fusiles esperan, de José Luis Sáenz de Heredia y Un hombre en la red, de Riccardo Freda. Más tarde dirigió películas como La trastienda, una despiadada crítica del Opus Dei, que contó como aditamento con el desnudo integral de la actriz María José Cantudo, el primero en la historia del cine español.
E hizo otra incursión en el cine taurino. Fue con El Espontáneo, rodada en 1964 y basada en La Cornada, una exitosa obra de teatro de Alfonso Sastre. Luego, en el film, cuyo guión estuvo escrito por Eduardo de Santis y Víctor A. Catena, se traza una denuncia contra ciertos aspectos de la sociedad de la época y, asimismo, quiere reflejar las inquietudes de la juventud de la década de los sesenta.
Es una película dura, realista y sin concesiones, centrada en la figura de Paco, quien trabaja como botones en un hotel de lujo. Atraído por los toros, aspira a poder convertirse en figura del toreo con el objeto de hacer rápidamente fortuna. En sus ratos libres, hace pequeños negocios con la reventa de entradas de las corridas de toros a los turistas. Un día, debido a un equívoco, es despedido del trabajo y, al no encontrar ningún empleo de su gusto, deambula por las tabernas de la calle Victoria de Madrid. Finalmente descubre su oportunidad en los toros, oficio que considera fácil y le gusta. Pero la realidad es muy distinta y se manifiesta de forma muy dramática. Sus sueños acaban de forma trágica, ya que tras colarse en una corrida de toros en la plaza de Las Ventas, se arroja como espontáneo al ruedo y es cogido por un toro, sufriendo una cornada mortal. Para muchos tratadistas, en este film está presente la influencia de la etapa disidente del cine español, donde directores como Barden y Berlanga intentaban introducir un matiz neorrealista de la sociedad española.
En la cinta un joven actor, Luis Fermín, encarna con acierto el papel de protagonista. El resto del reparto está compuesto por actores de prestigio como Fernando Rey, Ángel de Andrés, Antonio Riquelme, Xan das Bolas, Ricardo Lillo, José Pelayo, Rosario Royo y Terele Pávez.









