
Enrique Amat
Esta fue la primera incursión en el mundo de la tauromaquia, y una de las películas más atípicas y discutidas del repertorio del director de cine manchego Pedro Almodóvar.
En palabras de la crítica: “En Matador, el cineasta manchego: “demuestra un dominio total de la cámara, pero su rocambolesco y sobrecargado guión, su insana morbosidad y una pésima dirección de actores (algo atípico en su obra) hacen de ella uno de los films más oscuros, sombríos y aburridos de toda su filmografía, en el que no supo decantarse, en momento alguno, por la comedia o por el melodrama”.
Estrenada en el año 1986, en ella se cuenta la historia de Diego Montes (interpretado por el actor Nacho Martínez) de toros , un matador que se ha visto forzado a retirarse anticipadamente de los ruedos a causa de una grave cogida. Una vez fuera de ellos, ejerce de profesor de una escuela de tauromaquia.
Pero sigue presente en él su obsesión por matar. Es entonces cuando decide compaginar los toros y las mujeres. Hacer el amor y matar a la amante de turno justo en el último instante es, para él, lo más parecido al inefable placer de una tarde de triunfo en la plaza de toros. Hasta que se encuentra con la abogada María Cardenal (papel que interpreta Assumpta Serna), una mujer que experimenta unos deseos similares. Cuando el camino de ambos se cruza, la fusión de sus deseos propiciará un desenlace trágico.
En esta cinta, que tiene una fuerte carga erótica, interviene asimismo un todavía novel Antonio Banderas (en el papel de Ángel, un alumno de la escuela taurina) en la que supuso su segunda aparición en películas de Almodóvar tras Laberinto de Pasiones y antes de Átame. Completaban el elenco Eva Cobo, Carmen Maura en el papel de psiquiatra y Eusebio Poncela como detective, quienes conforman el cartel de lujo de esta película, cuyo reparto completan la ínclita Chus Lampreave, así como la no menos inefable Bibiana Fernández en un papel de vendedora de flores, y el director Jaime Chavarri en el papel de sacerdote. La sede de la escuela de Tauromaquia Madrid fue la elegida para ambientar gran parte de las escenas del film.









