La presencia de la tauromaquia en el mundo de ese extraordinario personaje que es TINTIN, no solo son a las que ya se ha hecho referencia en este mismo portal. Tanto en el álbum titulado Tintín y los pícaros, como en Las siete bolas de cristal, Hergé hace algún guiño a los toros y a los toreros

Enrique Amat
Sin embargo, donde tiene una mayor presencia la fiesta de los toros en este mundo imaginario tintinesco es en la película titulada El misterio de las naranjas azules. Un largometraje, que al igual que el titulado Tintín y el toisón de oro, están interpretados no por dibujos sino por personajes de carne y hueso. Eso sí, ninguna de estas dos aventuras se basa en alguno de los 23 álbumes que componen esta maravillosa inolvidable colección.
El misterio de las naranjas azules, que se estrenó en 1964, tiene el doble atractivo para los aficionados valencianos. Primero porque hay referencias a la tauromaquia, sobre todo por una escena en la que los hermanos Hernández y Fernández se tienen que enfrentar accidentalmente a una vaquilla. Y luego porque la trama de la película se desarrolla enteramente en tierras valencianas.
La saga de Tintin constituyó un gran éxito editorial, lo que propició su salto a la gran pantalla. Con todo, el creador del personaje, Hergé discutió con la productora francesa que desarrolló aquellos proyectos, ya que no consiguió que fueran la adaptación de alguno de sus célebres álbumes.
En 1961 se había estrenado Tintin y el toisón de oro, una película dirigida por Jean-Jacques Vierne y protagonizada por Jean-Pierre Talbot. Ambientada en Turquía, fue un éxito de taquilla y se decidió repetir el invento.
En este segundo film, El misterio de las naranjas azules, se narraba el secuestro del profesor Tornasol y otro reputado científico, quien enseñaba al despistado y sordo Silvestre una plantación de naranjas azules que sería definitiva para la erradicación de la pobreza en el mundo.
La película se rodó a lo largo de ocho semanas tanto en Valencia como en Gandía, Xàtiva, Beniopa y los Silos de Burjassot, donde Tintín y el capitán Haddock son encerrados hasta que el perro Milú los rescata. Dirigida por Philippe Condoyer, a lo largo de los 105 minutos de metraje había flamenco, alcohol, toros, una vaquilla persiguiendo a Hernández y Fernández y las naranjas azules que daban título al film.
Además de Jean Pierre Talbot como Tintín y Jean Bouise encarnando al gruñón Capitán Haddock, en el elenco se contó con actores españoles como Ángel Álvarez y Félix Fernández, este último el profesor Tornasol, descubridor de la naranja maravillosa que pone en marcha la aventura. E incluso un actor y productor valenciano, José Meri, hizo de policía para la cinta, así como Juan Antonio Peral, un profesor de lucha libre dedicado a dar vida a personajes de acción, junto con el famoso Folgado, un atlético veterano del catch, que hacía de malo y eran vapuleados por Tintín.









