La feria de Fallas de la temporada 1984 fue un ciclo que se compuso de únicamente cuatro corridas de toros, dos novilladas y dos festejos de tejones, cuyos triunfadores fueron Vicente Ruiz El Soro, quien cortó tres orejas en dos actuaciones y que abrió la puerta grande el día de San José, en tanto que Luis Francisco Esplá y Emilio Muñoz también cumplieron actuaciones de interés. Enrique Amat El anuncio de los carteles de la feria fallera de 1984, cuya organización por sexto año consecutivo siguió corriendo a cargo de la sociedad integrada por los hermanos José y Manolo Flores Camará y el matador de toros retirado Pedro Martínez Pedrés, con Emilio Miranda en funciones de gerente, no causó demasiada expectación entre los aficionados valencianos. Se trataba de la última temporada de estos frente al coso valenciano. Tanto es así, que se registró una menor de asistencia en los tendidos con respecto a la que se había producido el año anterior. La feria se volvió a planificar alrededor de la figura de Vicente Ruiz El Soro, de cuya alternativa se cumplían ya dos años. Un ciclo el de aquel año 1984, de corto metraje, ya que se compuso de cuatro corridas de toros, dos novilladas picadas y dos festejo de rejones. En el mismo, como ya ha quedado apuntado, la figura de Vicente Ruiz se ofreció como el principal atractivo con su doble comparecencia. Del resto de matadores, también el alicantino Luis Francisco Esplá, triunfador de las últimas …
La feria de Fallas de 1981 se caracterizó por los triunfos conseguidos por Francisco Rivera Paquirri, así como por la gran faena realizada por Pedro Moya Niño de la Capea ante un muy bravo toro de Manolo González. La llamada corrida de los artistas decepcionó y fue muy polémica la aplicación de la nueva normativa de colocar tres puyazos obligatoriamente a todos los toros. El anuncio de los carteles del serial, cuya organización corrió a cargo de la sociedad integrada por los hermanos José y Manolo Flores Camará y Pedro Martínez Pedrés, con Emilio Miranda en funciones de gerente, reveló un ciclo no demasiado extenso en cuanto al número de festejos, compuesto por cuatro corridas de toros y dos novilladas picadas. En el mismo, la figura del novillero valenciano Vicente Ruiz El Soro se ofreció como uno de los principales atractivos, al ser contratado en las dos novilladas del serial. Al igual se hizo en los casos de los matadores de toros Francisco Rivera Paquirri, Dámaso González, José María Manzanares y Pedro Moya Niño de la Capea. Un ciclo no extenso pero sí intenso en su calidad, a cuyas combinaciones los aficionados respondieron con lo que la plaza registró todas las tardes unas elevadas afluencias de aficionados. Triunfo de Paquirri El abono de aquellas fiestas josefinas se abrió con una corrida de toros programada para la tarde del domingo día 15 de marzo. Ese esta ocasión que se lidiaron toros del hierro de Torrestrella, lustrosos, astigordos y algo blandos, …
La feria de Fallas de la temporada 1985 fue un ciclo que se compuso de siete corridas de toros, cuatro novilladas y un festejo de rejones, así como cuatro becerradas de promoción matinales. El triunfador del mismo fue Vicente Ruiz El Soro, y también destacó José Antonio Campuzano. Resultó una feria de muy largo metraje con la que Simón Casas, elegido por la Diputación de Valencia para llevar a cabo la autogestión del coso de Sebastián Monleón, debutó en medio de una fuerte polémica. El invierno taurino había sido muy movido en Valencia, con el anuncio del concurso para el arrendamiento de la plaza una vez concluido el periplo de Barceló, Pedrés y Miranda. Se presentaron ofertas de las sociedades comandadas por Emilio Miranda y Jiménez Blanco, Diodoro Canorea, Julio Ochando, Víctor y Roca, Paco Sanz y la denominada Palco Portón. Un consejo asesor taurino formado por periodistas, aficionados y peñistas consideró la oferta de Miranda como la más adecuada. Sin embargo, los responsables de la Diputación de Valencia, a cuyo frente estaba Antonio Asunción, decidieron encargar al empresario francés Simón Casas, acompañado por Enrique Patón y Roberto Espinosa, la autogestión de la plaza en medio de una fuerte polémica. La feria, que estuvo acompañada de una intensa programación cultural, con conferencias, exposiciones de pintura, recitales de poesía y proyecciones de cine taurino, se volvió a planificar alrededor de la figura de Vicente Ruiz El Soro, a quien se ofreció como el principal atractivo con su doble comparecencia. Del …
El próximo viernes 15 de marzo el coso alzado por Sebastián Monleón vivirá otra de esas históricas tardes que le dan sentido a su razón de ser. Después de haber crecido a la sombra de sus arcos de arquitectura romana y de haberse formado como torero y persona en su escuela taurina, Jesús Chover Banaclocha en presencia de Andrés Roca Rey, con astados de Victoriano del Río se doctorará en tauromaquia de manos de Julián López “El Juli”.
El anuncio de los carteles de la feria fallera de 1982, cuya organización siguió corriendo a cargo de la sociedad integrada por los hermanos José y Manolo Flores Camará y Pedro Martínez Pedrés, con Emilio Miranda en funciones de gerente, causó una gran expectación entre los aficionados valencianos. Y es que el ciclo se planificó alrededor de la figura de Vicente Ruiz El Soro. Un novillero de Foios surgido de la huerta valenciana, quien había comenzado su carrera en los ruedos apenas hacía tres años y cuya alternativa se anunciaba para el día de la apertura del abono. A Vicente, apoderado por la propia empresa, se incluyó en tres de los festejos feriales y se convirtió de esta manera en el auténtico protagonista del abono. Un ciclo, el de aquel año 1982, que no fue demasiado extenso en cuanto al número de festejos, ya que se vio compuesto finalmente por cinco corridas de toros, dos novilladas picadas y un festejo de rejones, pero que resultó intenso en su contenido. Junto al triplete de comparecencias de Vicente, Dámaso González se anunciaba en dos tardes, y el resto de la torería andante a actuación por cabeza. En estas Fallas comenzó una temporada al final de la cual se retiraría Paco Camino de los ruedos, y en la que seguían en la brecha los dos ilustres veteranos reaparecidos el año anterior, Antonio Chenel Antoñete y Manolo Vázquez, quienes habían cumplido breves pero intensas y triunfales campañas el año anterior. Un año aquel …
Artistas de todos los frentes del arte y la cultura -del toreo también- se han quedado un poco, o bastante, huérfanos con la muerte, hace unos días en Madrid, de Gregorio Escamilla. Goyo Escamilla, como entrañablemente se le conocía.





