Comenzó Albacete. Todo es empezar

Daniel Luque y Juan Leal se llevaron las primeras orejas de la feria de la Virgen de los Llanos.

Albacete, 8 de septiembre.
Primera de feria.
Tres cuartos de entrada dentro del aforo permitido.

Toros de Fuente Ymbro, bien presentados y de poco juego en general, destacando el segundo.

Finito de Córdoba (de  negro y azabache), pitos y ovación con aviso.
Daniel Luque (de tabaco y oro), oreja y ovación.
Juan Leal (de esmeralda y oro), oreja y silencio tras aviso.

Del peonaje destacaron Juan Contreras y Marcos Leal.


Paco Delgado

Fotos: Mercedes Rodríguez

Casi dos años después de que fuese arrastrado el último toro lidiado en esta plaza, Albacete recuperó su feria y su tradición taurina. Y lo hizo recordando a uno de los grandes nombres de la tauromaquia y que tanto contribuyó a difundir el toreo de esta ciudad y este mismo serial: Pedrés, fallecido hace unos días y que junto a Montero y Chicuelo II cimentó la afición en esta tierra.

Lo hizo también con una corrida de Fuente Ymbro que no hubiese desmerecido en Bilbao. Amplia y más seria que la pandemia. Pero… de poco juego. Ovacionados de salida y sin echarles cuentas en el arrastre. Tirando siempre hacia toriles, sin gran entrega ni codicia. El primero, veleto y astifino, tras aguantar tres buenos puyazos, se ancló al suelo y Finito de Córdoba no perdió el tiempo en porfías.
Se estiró al veroniquear al castaño cuarto, al que tramitó en varas con un único y leve picptazo. Y aunque estuvo mucho más decidido, su faena no acabó de coger ritmo ni altura, dejando solo detalles y pasándolo mal la hora de la verdad.

Se lució Luque al torear de capa al segundo, al que midió mucho el castigo en varas y dosificó con inteligencia su esfuerzo en el último tercio, dejándole respirar entre serie y serie para sacar un trasteo pausado y ligado, dejando ver su gran momento de forma.
Tuvo que provocar siempre al cornalón que hizo quinto, tirando de él y buscándole las vueltas para ir sacándole lo poco que tuvo. No se puede decir que no estuviese decidido y dispuesto, pero el resultado fue escaso.

Media docena de muletazos rodilla en tierra sirvió para iniciar Juan Leal su primera faena, y aunque el de Gallardo se rajó pronto, le sacó todo lo que tuvo a base de disposición y el consiguiente arrimón.
Su segundo se arrancó d elejos al caballo pero anduvo a su aire y sin fijeza; sin humillar y desentendido. El torero francés estuvo muy firme y asentado, resuelto a triunfar y  muy por encima de su oponent. De haber matado con presteza hubiese abierto ya la puerta grande.

Volvieron los toros a Albacete y aunque la cosa no acabó de funcionar, todo es empezar.

Aunque nacido en Madrid y criado en Albacete, ha pasado ya más de media vida en Valencia, donde está afincado desde 1977.

Socio fundador, en 1988, de la agencia de publicidad Avance D.P.S.L., sigue ejerciendo en ella como director de publicaciones y llevando el tema taurino en la misma.

Es autor de alrededor de setenta libros de temática taurina, entre ellos los resúmenes de las temporadas en la Comunidad Valenciana, desde 1994 hasta la actualidad; además ha escrito Historia de la tauromaquia en la Comunidad Valenciana, Una década en el ruedo, Tal día como hoy, El color en el toreo, De seda y oro, Historias de San Isidro, Historia de la plaza de toros de Alicante, Con la pata p’alante, Historia de la feria de fallas, Los toros son cultura ¡Claro que sí!, Caricatoros, Los toros en el siglo XXI, Camiserito… y las biografías de Vicente Barrera Cambra, Maribel Atiénzar, Ivarito, Enrique Ponce o el toro Ratón…