El alcance mediático de los sanfermines no puede ser mayor. Los encierros matinales se televisan en los cinco continentes en retransmisiones que analizan con esmero cada metro del recorrido y explican con ánimo pedagógico los mínimos detalles. Sin embargo, el amplio despliegue informativo desparece por la tarde y las corridas sólo parecen existir para los medios especializados. Pero los profesionales no deben echar la culpa a la prensa ni a la organización pamplonica. Es cuestión de mirarse en su espejo, de mejorar el sistema del toreo en plaza, de fortalecer el sector y, después, de exigir atención.






