Asegura la Asociación Internacional de Tauromaquia que le llama la atención que los estamentos profesionales del toreo no sepan aprovecharse de la UNESCO y de todos los argumentos legales de que disponen para defenderse y fortalecerse. Lo que resulta sorprendente es que a estas alturas el sector taurino siga siendo tan lento, cuando no inactivo o incapaz, a la hora de promocionar los toros.






