"Otra más de vergüenza torera y gran pundonor" En la anécdota relativa a Antonio Reverte, se apreciaba en gran manera el sentido que tenía el torero por la vergüenza torera.
"Otra más de vergüenza torera y gran pundonor" En la anécdota relativa a Antonio Reverte, se apreciaba en gran manera el sentido que tenía el torero por la vergüenza torera.
"Vergüenza torera de un valiente" Se trata de una anécdota relacionada con la vergüenza torera de un torero valiente. Antonio Reverte, el de la famosa copla de "La novia de Reverte, tiene un pañuelo/ Y Olé/ Con cuatro picadores / Y Olé/ y Reverte en medio/ Y olé/. Reverte digo, toreó una tarde en Granada, y tras realizar una gran faena, cuando se perfilaba para matar vio como a sus pies caía una flor arrojada por una mujer. Reverte se inclinó para recoger la flor, cuando de pronto el público lanzó un grito tremendo, advirtiendo al torero de que el toro le iba a cornear. Tras el quite, por parte de la cuadrilla, se levantó ileso y al acabar la corrida se dirigió a la capilla de la plaza y arrodillándose ante la Virgen, besó la flor y la depositó delante de la imagen. Una vez llegado a la fonda, donde se hospedaba, la misma cuadrilla y unos cuantos admiradores le dijeron, Pero hombre, Antonio, ¿cómo has hecho eso. No viste a lo que exponías? Yo sólo he visto, respondió Reverte, que de no haber hecho lo que hice, hubiera quedado como un cobarde. Y a los cobardes no les arrojan flores. Ejemplo de vergüenza torera.
"La novia de Reverte" Sabido es que los toreros han tenido siempre una especial simpatía por parte del género femenino.
"Un reserva, que se reserva" Antes, hace muchos, muchísimos años, posiblemente un par de siglos, las caídas de los picadores eran más que frecuentes. Los empresario tenían que acudir a comprar caballos fuera de la plaza, porque los equinos eran corneados mortalmente.
"Tomás Mazzantini, se lo pide al toro, por favor" El banderillero Tomás Mazzantini, que actuaba a las órdenes de su hermano Luis (casi todo el mundo, incluidos los toreros le llamaban don Luis), una tarde en la que su hermano, no encontraba la manera de estoquear a un toro aculado en tablas, posiblemente por la querencia de un caballo, no cesaba de meter el capote con enorme insistencia, sin resultado positivo.
"Y encontró a Curro en el interior de la Capilla" La siguiente anécdota se la debo a mi buen amigo Jean Claude Lorant Raze, cronista (como a él le gusta que le llamen), y no crítico taurino de Nimes, que cubre la información taurina, no solamente de la milenaria ciudad, sino trambién de plazas como Beziers, Arles, Dax, Céret, Alés, Bayonne, y prácticamente todas las plazas francesas,con incursiones en España, como Valencia, Alicante, Castellón, y Algemesí. Durante el transcurso de una agradable comida, Jean Claude me refiere lo que le ocurrió en Nimes a su buen amigo el abad Jacques Teissier De Montpezat, encargado de la capilla de la plaza de toros de Nimes, hombre de una gran formación no solamente religiosa, también poseedor de una vastisima cultura. Este religioso, que cuenta en la actualidad con 77 años, ha sido aficionado práctico, gran aficionado a nuestra fiesta nacional, corredor de la Maraton. hace ya unos años. hasta que sufrió un infarto de miocardio. lo que le obligó a suspender ese arriesgado deporte. Hombre de carácter sencillo, que tutea y trata con singular amistad a obispos, arzobispos, y algún que otro cardenal, es como digo, el encargado de la capilla del coso nimense. Un día de corrida, en Nimes, Jacques entró en la capilla, para verificar que todo estaba en orden antes de que llegases los diestros que acostumbran a pasar por este sagrado lugar. Faltaba bastante tiempo para que comenzase el festejo. Jacques iba recorriendo el recinto, hasta que descubrió …