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Hoy se cumple el 75 aniversario de la confirmación de la alternativa en Madrid Pepín Martín Vázquez. Fue el 29 de abril de 1945. Vestido de azul y oro, estoqueó el toro de la cesión, que fue  "Encandilado”, de la ganadería de Montalvo. Su padrino fue Pepe Bienvenida y testigo Emiliano de la Casa Morenito de Talavera. Pepín fue un torero de excelente corte a quien una grave cornada sufrida en Valdepeñas cortó una trayectoria triunfal. Al margen de sus triunfos en los ruedos, también cosechó un gran éxito al interpretar la película Currito de la Cruz. Enrique Amat Un largometraje basado en la novela del mismo nombre, obra de Alejandro Pérez Lugín.  Su autor nació en Madrid el 22 de febrero de 1870 y murió en La Coruña el 5 de septiembre de 1926. Desde 1886, vivió en Santiago de Compostela, en cuya universidad se matriculó para cursar la carrera de Derecho. Durante su etapa universitaria, comenzó a colaborar en diversos diarios de la ciudad, como El Pensamiento Gallego. En 1893 regresó a Madrid, donde trabajó en la Dirección General de los Registros y el Notariado. Posteriormente lo hizo en varios ministerios y, más adelante, en empresas. Fue enviado especial a la guerra de Marruecos por el periódico El Debate. Una de sus novelas más conocidas es La casa de la Troya, en la que recrea la vida universitaria en la Universidad de Santiago de Compostela, que fue llevada al cine en tres ocasiones. Pérez Lugín alcanzó notoriedad por los artículos periodísticos sobre …

Durante la corrida de toros celebrada en la plaza de Las Ventas en Madrid, un espontáneo llamado Manuel Benítez Pérez, más tarde conocido como "El Cordobés”, se arrojó al ruedo. Resultó aparatosamente cogido, sufriendo una conmoción cerebral. Fue tal día como mañana, 28 de abril, pero del año 1957. La carrera del torero de Córdoba dio pie a uno de los libros taurinos más importantes del siglo XX. Enrique Amat Fue el titulado O llevarás luto por mí, obra de los escritores Dominique Lapierre y Larry Collins. Publicado en 1967, es producto de una minuciosa y larga investigación periodística e historiográfica. La obra recoge de forma novelada la vida Manuel Benítez El Cordobés, un personaje conocido en todos los rincones del planeta. Y se centra en la corrida celebrada el 20 de mayo de 1964 en la plaza de Las Ventas de Madrid, en la que confirmó su alternativa. Como padrino de la ceremonia figuró Pedro Martínez Pedrés y de testigo Manuel García Palmeño. El festejo se televisó para toda España y, en medio de un gran aguacero, comenzó la corrida.   El primer toro de la tarde, con el que Benítez confirmó el doctorado, Impulsivo, de la ganadería de Benítez Cubero, le corneó de gravedad en el vientre, dando al traste con el argumento del espectáculo. En palabras de los propios autores: “La historia de Manuel Benítez El Cordobés es una auténtica epopeya. Era un héroe, un mito. Era un caso social, un ejemplo de un chaval que sale de su …

Espero no descubrir nada nuevo al afirmar que la sociedad está sumida en una crisis sanitaria y económica cuyo alcance es inimaginable en este momento. Al sufrimiento e inquietud de la población por el confinamiento y el miedo al contagio se añade inevitablemente la incertidumbre de saber que sucederá a corto y medio plazo con nuestros puestos de trabajo y cuándo podremos recuperar nuestra vida anterior.

  Estos días se cumple el aniversario del fallecimiento de Luis Mazzantini, un torero que triunfó en las plazas y quien fuera de ellas marcó un estilo por su carácter, su cultura y su forma de entender la vida. Enrique Amat Juan Miguel Sánchez Vigil y Manuel Durán Blázquez son autores de una biografía de Luis Mazzantini bajo el título El señorito loco, publicada en 1993 por la librería Gaztambide. En la misma le retratan de la siguiente manera: “Fue uno de los diestros más carismáticos de la historia de la tauromaquia. Su personalidad, digna de estudio psicológico, rompió los moldes de una profesión apegada a la tradición desde sus orígenes. El calificativo de revolucionario, tantas veces empleado por historiadores y periodistas, no solo es aplicable a su toreo sino también al comportamiento social del personaje”. Los autores recogen una frase del propio Mazzantini: “Me llamaban el señorito loco porque creían una locura que un muchachito que no pertenecía a las más humildes capas sociales, que había estudiado, que no se había curtido al sol de los caminos y dehesas, en el dramático calvario del hambre y del dolor, se dedicara al toreo”. Luis Mazzantini Eguía nació en Elgóibar en 1856, de madre vasca y padre italiano, un ingeniero que construía ferrocarriles en España. Estudió en colegios de pago, vivió unos años en Italia -hablaba español, italiano y francés- y volvió a España durante el reinado de Amadeo de Saboya. Fue jefe de estación en Santa Olalla, en la provincia de Toledo e intentó ser cantante. Al darse cuenta …

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