En la que era su segunda corrida de esta temporada, Finito de Córdoba firmó en la plaza de toros de Antequera una faena para el recuerdo. Indultó al toro Doctor de Zalduendo, tras una labor plena de torería y sabor. Y de nuevo Juan Serrano está en boca de todos los aficionados. Enrique Amat Cuentan y no hablan de Antequera “La tarde de Antequera fue emotiva. Me hizo sentirme muy feliz. El toro Dorado de Zalduendo me hizo vivir sensaciones muy bonitas. En un año tan extraño como este, tan atípico para nosotros y con tantas desgracias que están pasado en el mundo, fue como una bocanada de aire fresco. Y qué curioso que el toro se llamase precisamente Doctor. Por eso, aquello va por todos los médicos y toda la gente de la medicina y la sanidad que se están todos están entregando, sufriendo y padeciendo por sus semejantes todos estos meses.” Un toro de gran clase. “Lo cierto es que con el capote el toro no me gustó, hizo cosas extrañas de salida. Pero luego mi banderillero Lipi le dio una buena lidia. El toro, a pesar de su deficiente salida, tuvo de entrada dos virtudes, ya que humillaba y obedecía mucho. Luego, el toro escarbó, pero no como defecto sino, por así decirlo, para coger velocidad para embestir con más entrega. Porque tuvo ritmo, se atemperaba mucho en el embroque, colocaba bien la cara, tenía flexibilidad en el cuello, y bondad en la mirada. Fue un gran toro y el indulto lo pidieron todos los espectadores.” El tema de los indultos no deja de generar polémicas. “Yo …






