Pues los nuestros, supongo que son los nuestros, andan callados y sin proyecto cuando ya estamos casi en marzo. Y salvo deseos aislados -GARZÓN, toros en Leganés, leves esperanzas de sanfermines, etc- aquí nadie dice nada. Siguen mudos como en el 2020. Los contrarios, sí, alientan a los lobos a comerse el ganado bravo y manso. Y se unen, encantados, los animalistas a los del Gobierno, Desgobierno o Antigobierno. Animalistas que quieren hacer desaparecer los toros, pero que les importa un carajo ver descuartizar salvajemente también a los demás animales.






