Mañana 13 de agosto se cumple el 91 aniversario del fallecimiento de Ignacio Sánchez Mejías tras la cogida mortal sufrida dos días antes en la plaza de Manzanares. Por ello valga traer al recuerdo una vez más la semblanza de Ignacio, un espada que tuvo una personalidad excepcional y dotado de un carácter polifacético, por las múltiples ocupaciones que desempeñó dentro y fuera de los ruedos. Enrique Amat Estos días de verano son propicios para la lectura. Y sobre Ignacio, por su arrolladora, personalidad, se han escrito una notable cantidad de obras. En la literatura El libro "Sobre tauromaquia" ofrece un compendio de la obra de Ignacio, incluyendo también su producción periodística, sus conferencias y una selección de entrevistas. Realizada a veces a pie de ruedo, e incluso convaleciente de alguna cogida, está centrada en el mundo taurino, el campo y en la defensa de las corridas de toros. Estas piezas, muchas de ellas desconocidas, algunas inéditas, son la demostración de su inquietud cultural y literaria de uno de los toreros que mejor resume la fuerte unión entre el mundo de la intelectualidad, la literatura y el arte, y el de los toros. Su conferencia impartida en la universidad en Nueva York, ofrecida sobre una copia mecanografiada del archivo familiar y con variantes sobre las versiones ya publicadas, guarda toda una filosofía de vida. Pero, sobre todo, esta colección vuelve a ensanchar la figura e impronta de Sánchez Mejías en la vida española de antes de la guerra civil y la dimensión del torero del «Llanto» lorquiano en nuestra cultura. Polifacético Y es queIgnacio cultivó una …






