Jueves, 26 de septiembre de 2024. Plaza de toros de Algemesí. Lleno en tarde soleada y ventosa. Un novillo de Hermanos Serrano para rejones, muy manejable y cuatro de Dolores Aguirre con sobrado cuajo y de juego muy complicado. El rejoneador Sebastián Fernández, vuelta tras aviso. Mario Arruza (grana y oro), silencio tras dos avisos y bronca tras tres avisos. Jesús de la Calzada (hueso y oro), saludos y oreja. Actuó como sobresaliente Sergio Salas El Pijorro (azul y plata). Las cuadrillas firmaron en general, tanto los de pie como los de caballo, una actuación lamentable. Presidió Kiko Reinoso. Enrique Amat, Algemesí Se cumplía el 40 aniversario de la cogida mortal sufrida por Francisco Rivera Paquirri en Pozoblanco. Con este motivo, después del paseíllo se guardó un minuto de silencio. En el mismo, Vicente Ruiz el Soro, el único superviviente de aquel cartel, interpretó el "Ave María" de Schubert con su trompeta. También se recordó a Ricardo de Fabra, de cuya muerte se cumplía un año. Era uno de los platos toristas de la feria. Los novillos de Dolores Aguirre, una ganadería de las exigentes y consideradas por los aficionados al toro más íntegro, protagonizaba el festejo. En esta ocasión, los astados de la ganadera bilbaína Dolores Aguirre, con seriedad y cuajo, dieron un juego más que deficiente. Huidos, mansos, descastados, exigentes, duros y desarrollando sentido, fueron una dura prueba. Cuajado, descarado de cuerna y muy astifino el primero, que ya echó las manos por delante en el capote, donde comenzó a repartir tornillazos y tarascadas. Orientado y desparramando, se dejó pegar en el caballo. Esperó en banderillas, siempre calamocheando y embistiendo a arreones. Y no dejó de defenderse y sin terminar de descolgar en el tercio final. Un regalo. Con …






