Sábado, 19 de octubre de 2024. Plaza de toros de Ondara. Buena entrada en tarde agradable. Novillos de Lagunajanda, bien presentados y de buen juego y un eral de Sancho Dávila, al que se le dió la vuelta al ruedo. Javier Vázquez, oreja. Manolo Carrión, dos orejas. Diego Urdiales, oreja tras aviso. García Navarrete, vuelta tras aviso. Nek Romero, oreja tras aviso. José Luis Ortiz Mago Pepo, dos orejas y rabo. Entre las cuadrillas lidió con templanza David Esteve y anduvo bien con la puntilla Jesus Robledo Tito. Presidió Ximo Morales. Javier Vázquez fue atendido en la enfermería de un puntazo en el escroto que necesitó varios puntos de sutura.
Enrique Amat, Ondara
El festival organizado por el abogado, aficionado práctico, muchos años presidente de Tinto y Oro, presidente de falla y mago José Luis Ortiz, a beneficio de la Fundación Abracadabra, tuvo un balance más que satisfactorio. Un atractivo cartel y una más que plausible iniciativa.
Al final no pudo actuar Román, a quien a última hora le salió un contrato en la plaza mexicana de Monterrey. Con todo, el sexteto no dejaba de tener interés. El cartel anunciador de este evento era obra de Luis Francisco Esplá y dirigió la banda de música el director de la banda de la plaza de Las Ventas de Madrid, Rafael Zahonero.
Una gran cantidad de aficionados, amigos y público se dieron cita en los tendidos del centenario coso de Ondara. Representantes de la peña Tinto y Oro, del Ateneo Mercantil, de la peña los Machacos de Valencia con el aficionado práctico Jaime Miralles a la cabeza. La Federación Taurina Valenciana con Ximo Ródenas su presidente, la Cuadrilla del Arte y la Peña Maestranza de Denia entre otras. El matador de toros Luis Francisco Esplá, también Vicente Barrera, Vicente Ruiz El Soro, Vicente Luis Murcia y Manolo Sales, así como el excelente aficionado José Luis Aguirre, el abogado Enrique Mora y el párroco de Jávea, el aficionado Vicente Jorro, alumnos de la escuela, el ganadero Ignacio Sáez Mansilla, los empresarios Emilio Miranda, Luis María Garrido y Paco Martí y una gran cantidad de aficionados y seguidores de los actuantes.
Los novillos de Lagunajanda, bien presentados, serios y de buen juego. Y un eral de Sancho Dávila, de excelente comportamiento, colaboraron al buen resultado del festejo.
Bien presentado el que abrió plaza, que no regaló ninguna embestida. Exigente y siempre esperando, hubo que sacarle los muletazos uno a uno. El castaño segundo tuvo fijeza, transmisión y obedeció los toques. Con mucho cuajo el castaño lombardo tercero, que tuvo las virtudes desde la prontitud, la fijeza, la obediencia y el seguir siempre los engaños con rectitud. Eso sí, tampoco regaló nada y le costó por el pitón izquierdo. El negro cuarto, bien presentado, fue algo remiso y le costó tomar los engaños. El castaño y bociblanco quinto, muy serio, fue vino y se dejó
Y el burraco que cerró cartel, del hierro de Sancho Dávila, algo abanto y distraído, fue y vino con nobleza y terminó rompiendo.
Javier Vázquez, plantó cara con oficio, disposición y torería al su primero, que nunca se entregó y que le pegó una voltereta al torear con el capote. Muleteó con oficio, sentido de la colocación y templanza en una faena limpia y bien concebida.
Manolo Carrión, matador de toros valenciano, en la actualidad abogado y cónsul de Filipinas en Valencia, lanceó con excelente gusto. Brindó la faena a su hijo Manuel. Firmó un trabajo, a los sones del pasodoble Nerva, presidido por el gusto, el temple, la prestancia, el sentido de la ligazón y un sello muy personal. Como si el tiempo no hubiera pasado para él. Aunque la verdad es que ha pasado. Faena de excelente corte, sentida, emotiva, que traía al recuerdo tantas y tantas cosas y bien rematada con los aceros. Recordar es volver a vivir. Fue todo un lujo ver torear al torero y al amigo. Un privilegio.
Diego Urdiales lanceó con gusto y excelente temple a su oponente. Impecablemente, vestido de torero, brindó la muerte del novillo a Jose Luis Ortiz, y tras una diana floreada de Vicente Ruiz, el Soro, firmó un trabajo presidido por la cadencia, la apostura, la apostura en un trabajo de un excelente sello.
García Navarrete, coletudo jienense que actuó en lugar de Román, quien fue precisamente su padrino de alternativa en Úbeda, plantó cara con disposición y excelente actitud a su oponente. Fue capaz de robarle muletazos de excelente factura por el pitón izquierdo.
Nek Romero, quien tomó la alternativa el 9 de octubre en Valencia, lanceó con variedad y pareó con espectacularidad. Brindó a sus compañeros de cartel, y muleteó sobrado de disposición en una labor comunicativa y de entrega.
José Luis Ortiz Mago Pepo, lanceó con gusto y templanza, a la verónica de salida. Luego quitó de frente por detrás, dejándo llegar y con mucho aguante. Y comenzó su faena, brindada a su mujer y tras una Diana floreada de El Soro, en el estribo. Toreó con spostura, templanza, buen aire y siempre expresivo y sentido. Mucho mérito y mucha afición. Monterazo para él.









