También en la selva le piden a Ángel Luis Bienvenida que emplee la mano izquierda.
Si quedarse quieto es el principio básico del toreo, otra cosa es manejar la izquierda con maestría. Y así lo contaba Ángel Luis Bienvenida:
“No toreaba mucho en España y me marché a Colombia donde la selva era muy espesa para hacer campamentos y sacar maderas. Tenía un encargado que se llamaba Felipe y me decía, hombre maestro, abra las trochas con el machete no solamente con la derecha. Cambiéselo de mano en mano y abrirá con más facilidad y menos cansancio (Ángel Luis simula tener un cuchillo que se cambia de mano en mano).
Ya, Felipe, a mí, se me olvida– continúa el maestro–. Íbamos abriendo cada uno por ambos lados de una quebrada y al
encontrarnos me dijo:
– Don Ángel, con la izquierda
– Pero, ¿aquí también, Felipe?.
Y Ángel Luis comienza a reírse: Si me veo aquí, por no cogerla en España”.








