Tenía que ser en una fecha de luto taurino, precisamente en el 95 aniversario de la cogida y muerte en Madrid, del torero valenciano, Manolo Granero. Ayer a los 75 años de edad falleció en Madrid, el escritor e historiador taurino José Luis Suárez Guanes Ibañez, conde del Valle de Pendueles, titulo que obtuvo en 1982 y que había sido concedido por Su Majestad el Rey Don Alfonso XII el día 3 de marzo de 1920 a doña María Teresa de Jesús de la Borbolla y Azpide.
La noticia me llegó por la noche a través de Paco Delgado, director de Avance Taurino, intenté llamar a Vicente Zabala de la Serna, sin resultado, posiblemente por encontrarse de regreso a Madrid, desde Sevilla, tras haber cubierto la feria de Abril.
Tuve muy buena relación con José Luis, sobre todo en los años en que era el segundo de ABC.cuando el jefe de sección era Vicente Zabala, padre.
A su amabilidad y compañerismo, le debo que, en ocasiones, cuando había alguna dificultad con los taquígrafos, él mismo se ofrecía para “cogerme” la crónica de Valencia para ABC,
Excelente aficionado, dotado de una memoria prodigiosa, Baste decir que se sabía de memoria todos los carteles de la feria de San Isidro desde su fundación en 1947, por don Livinio Stuyck. Los recitaba sin consultar nada, incluso añadía de su cosecha, todos los incidente habidos, cogidas, sustituciones, cambios de ganadería, etcétera. Lo dicho, un portento memorístico.
Hace un par de meses añadía yo una anécdota en mi libro, relacionada con el torero segoviano Rafael Pedrosa. En una tertulia le oyó decir a Pedrosa cual era el color del vestido cuando debutó en Las Ventas, Suarez Guanes, pidió perdón por la intromisión, pero le rectificó a Pedrosa. Éste sorprendido le dijo, permítame que haga una llamada, porque creo que usted está en un error. Pedrosa cuando dejó el teléfono afirmó. Tiene usted mucha razón, el vestido era como usted ha asegurado. Le felicito por extraordinaria memoria.
José Luis además de ser un gran aficionado tenía un excelente gusto en sus preferencias. Fué partidario acérrimo de Antonio Bienvenida, también de Julio Aparicio y de Antoñete. Lo fue también de Santiago Martín “El Viti” y de Curro Romero.
Hace unas cuantas décadas, era asiduo a una tertulia a la que asistían asimismo, Luis García, Javier Sánchez Arjona, Luis de la Haza, y su amigo del alma, Carlos Abella.
Escribió para Espasa Calpe “Madrid cátedra del toreo 1931/1990”, compendio de la historia de la plaza de Las Ventas, durante 59 años. Fué también colaborador del semanario Aplausos. Y en los últimos años del diario El Mundo.
Gran aficionado al cine. De asistencia casi diaria. Buen gastrónomo, entre sus debilidades recuerdo que se pirraba por el arroz con leche y sobre todo los helados.
En sus últimos días ha estado visitado, cuidado y atendido por esa gran mujer llamada Carmen Esteban, su gran musa y compañera.
Dios te guarde Jose Luis. Nos vemos en la eternidad.









