No tan pequeñas diferencias, nueva opinión de Paco Delgado

Acaba el año y entre las notas positivas -que las ha habido, y no pocas…- hay que dejar constancia del sensible aumento de los  festejos populares: sólo en verano, y en las tres provincias  valencianas, hubo un total de 6.633 funciones de este tipo, 434 más  de los que se llevaron a cabo en el mismo período de tiempo en la  temporada 2016, lo que representa un incremento del 7% . Cifras que  indican bien a las claras que los espectáculos taurinos interesan y  no poco.

 

Pero dentro de este dato tan esperanzador es de justicia señalar y  resaltar como merece el ímprobo trabajo que está llevando a cabo la  Unión Taurina de la Comunidad Valenciana, en la que está integrada la  Federación de Peñas de Bous al Carrer. Vicente Nogueroles y su gente  no han parado de trabajar desde el día 1 de enero hasta hoy. Han  convocado reuniónes con las  distintas partes del sector; han ido a  televisiones, radios y periódicos a contar lo que hay; han hablado  con peñas, Ayuntamientos y festeros; se han reunido con las distintas Consellerías, Direcciones Generales, Subdirecciones, ecretariados, Subsecretariados y etcéteras -que a lo que se ve no son pocos…- que  pintan en el asunto y han logrado no sólo evitar que en muchos sitios  se prohíba la celebración de estos festejos que son tan antiguos como  el hombre y que por cuestión politiquera ahora se ponen en solfa:  también el conseguir que sean tenidos en cuenta, que se les atienda  como merecen y que estas fiestas populares se respeten un poco más  por una clase política que desde hace un par de años han entrado a  saco a por todo lo que a ella no le rente… Han logrado, en suma,  dar nuevos bríos a una tradición que, pese a quien pese, siempre ha  estado viva. Y a lo mejor por eso, ya hay quien quiere sacar tajada  de todo esto y se ha intentado crear una Federación paralela,  buscando sólo el beneficio propio…

Mientras, con los festejos de plaza ¿qué ocurre? pues lo de siempre.  Nadie mueve un dedo. Y menos si no es con un razonable porcentaje de  posibilidades de lucro. Al contrario que sucede con los festejos  populares, en los que todas las partes están unidas y englobadas en  un ente gestor y director, en el toreo esa unión es sencillamente  imposible e impensable que se llegue a una cuerdo para la creación de  una entidad que aglutine a las partes implicadas, matadores,  subalternos, ganaderos, empresarios… y así, la verdad, conseguir  algo es mucho más difícil y engorroso. Y más todavía si entre los  distintos componentes  de esa cadena se van poniendo trabas y  dificultades entre sí. Eso de que la unión hace la fuerza parece que  no casa con este mundo, en el que todo Dios va a la suya, todo lo  demás le es ajeno y quien más quien menos imita al personaje que  glosara Góngora: ande yo caliente y ríase la gente.

Y esta postura egoísta sigue pasando factura, cuando nadie no sólo no  se pone de acuerdo sino que se torpedea cualquier tipo de proyecto  para buscar soluciones, por ejemplo, a las novilladas, para las que  habría que buscar un modelo que aligerase sus elevados costes de  montaje, o para las Escuelas Taurinas, vivero de futuros  profesionales y a las que cuesta salir adelante lo que no está escrito.

Claro que para conseguir la más pequeña mejora puede que haya que  sacrificar algo de lo que ya se tiene, nada sale gratis y el más  mínimo triunfo requiere un gran esfuerzo. Y ahí está el problema.  Nadie está por la labor, y así el avance es prácticamente nulo,  inexistente, dejando toda expectativa de futuro a que surja un nuevo  fenómeno a cuyo reclamo la gente acuda sola a las plazas, sin  necesidad de remozar las estructuras de un negocio ya veterano y que  necesita con urgencia un buen repaso. Y, desde luego, sin que cueste  un céntimo.

Aunque nacido en Madrid y criado en Albacete, ha pasado ya más de media vida en Valencia, donde está afincado desde 1977. Socio fundador, en 1988, de la agencia de publicidad Avance D.P.S.L., sigue ejerciendo en ella como director de publicaciones y llevando el tema taurino en la misma.
Es responsable del área taurina de RNE en la Comunidad Valenciana y corresponsal del diario La Razón. Creador y director desde 1993 de Avance Taurino.

Es autor de más de setenta libros de temática taurina, entre ellos los resúmenes de las temporadas en la Comunidad Valenciana, desde 1994 hasta la actualidad; además ha escrito Historia de la tauromaquia en la Comunidad Valenciana, Una década en el ruedo, Tal día como hoy, El color en el toreo, De seda y oro, Historias de San Isidro, Historia de la plaza de toros de Alicante, Con la pata p’alante, Historia de la feria de fallas, Los toros son cultura ¡Claro que sí!, Caricatoros, Los toros en el siglo XXI, Camiserito… y las biografías de Vicente Barrera Cambra, Vicente Barrera Simó, Julián García, Maribel Atiénzar, Ivarito, Enrique Ponce o el toro Ratón…

Ha dado conferencias por toda España y comisariado y organizado exposiciones para Ayuntamientos, Diputaciones y numerosas entidades de nuestro país.