Y la muerte vino en Pozoblanco

Dedicado a la memoria de Francisco Rivera “Paquirri”.

 


Jesús Manuel Rubio

 

 

Y la muerte vino en Pozoblanco.
En Pozoblanco,
¡Señores! Pozoblanco.

Tarde del ventiseís de septiembre,
del ochenta y cuatro,
En Pozoblanco.

“Avispado”, fue el toro,
Que hirió de muerte a Francisco Rivera,
“Paquirrí”
En Pozoblanco.

Torero “Grande” inmenso en todos los tercios,
Y la muerte le vino en un instante.
Fatal instante, en Pozoblanco.

Aquella trágica tarde de Septiembre,
Los tendidos se llenaron de silencios,
de miedo.
¡Maldita tarde!

El cuarto de la tarde,
Hirió de muerte,
Al más galante y valiente de los toreros.
A Francisco Rivera, “Paquirrí”.

En un instante, un sólo instante.
Se borró su mágica sonrísa para siempre.
Se cerraron para siempre, sus azules ojos.
La muerte le vino en Pozoblanco,
Aquel ventiseís de Septiembre del ochenta
y cuatro.

Azul marino y oro , era el terno.
La muerte le vino en Pozoblanco.
En un instante, ¡Señores!
Un sólo instante de aquella recordada tarde.

A las ventiuna y cuarenta de la noche,
España se vistió de luto,
Por la muerte de Francisco Rivera,
“Paquirrí”.