6 J: agua

Tampoco los toros de Adolfo Martín dieron opciones.

 

Las Ventas, 6 de junio.

Vigesimocuarto festejo de la Feria de San Isidro.

Casi lleno.

Toros de Adolfo Martín.

Antonio Ferrera, silencio y ovación.

Manuel Escribano, ovación y vuelta al ruedo.

José Garrido, silencio y ovación.

 

 


Miguel Ángel Herráiz

Foto: Plaza 1

 

Toros de Adolfo Martín, bien presentados, serios, de variado comportamiento desde el áspero y peligroso primero al escasamente humillador segundo, pasando por el estático tercero, seguido del debilitado cuarto, con un quinto de calidad que terminó orientándose y finalizando con el noble y colaborador sexto. La lluvia y el viento se hicieron presentes desde el cuarto y los toreros se enfrentaron a éstos auto invitados y a los astados. Antonio Ferrera tuvo momentos de inspiración toreando al natural, acompañado del vendaval y del agua, pero no acertó con los aceros. Manuel Escribano se vació en su lote y el Presidente denegó la oreja y tuvo que conformarse con triunfal vuelta al ruedo. José Garrido templó con torería frente al único que se lo permitió.

Antonio Ferrera intentó estirarse a la verónica con su primero y tuvo que bregar, con poderío, ganando terreno hasta el tercio que fue lo único que admitió. No mostró entrega en el caballo y blandeó al salir del primer encuentro. En los medios solo admitió dos muletazos con la izquierda, pasó con poca fuerza y blandeó otra vez. Por el derecho se metió hacia el cuerpo y levantó la cara. Cambió a la zurda, le bajó levemente la muleta y se fue al suelo. La poca fuerza que tuvo la empleó en buscar más que en embestir. Acortó la faena y mató de bajonazo. En su segundo saludaron en banderillas Ángel Otero y Víctor Manuel Martínez. Citó con la muleta en la derecha desde los medios y al cuarto muletazo el toro blandeó cayendo sobre la arena. Con la izquierda cuajó lentos e inspirados naturales, de buen trazo y excelente ejecución, con el viento y la lluvia presentes. Por el derecho fueron de a uno. Empezó a desarrollar peligro y se acabó.

Manuel Escribano recibió a su segundo a portayola con una larga cambiada frente a toriles, se le quedó cerca pero pudo levantarse y seguir por verónicas. Estuvo brillante en banderillas. Tocó con suavidad y lo llevó despacio a media altura por ambos pitones. Pasó con escasa humillación, poco desplazamiento y sin transmisión pero mirando y pendiente del torero. Mató de estocada algo caída de efecto rápido. En su segundo repitió a portagayola pasándoselo cerca. Volvió a lucirse en banderillas. Inició en los medios con un pase cambiado por la espalda. En las series por el derecho lo desplazó alargando los muletazos y, aún teniendo poca fuerza el astado, fueron de calidad. Por el izquierdo lo empaló y levantó con el consiguiente susto pero sin daños. Fue perdiendo desplazamiento por el derecho y terminó sin pasar y buscando.

José Garrido con su primero bregó hasta los medios bajando el capote y aguantando. Se defendió en el caballo. Brindó al público. Por el derecho tuvo media arrancada. En la siguiente serie los dio de a uno entre las rayas. Por el izquierdo fue tardo, midiendo, con media arrancada y buscando antes de terminar el muletazo. Se paró y no hubo forma. En su segundo también bajó la mano en el saludo capotero y remató en el tercio con una buena media. Empujó en varas y blandeó al salir. En las series con la muleta por el derecho tuvo que reestructurar terrenos. Con la izquierda en serie de tres muletazos y abrochado con el de pecho la noble embestida, el público aplaudió. Volvió al derecho con una tanda corta en la que templó, en algunos, y los tendidos aplaudieron. Pasó al izquierdo, citó a pies juntos y los dio enjundiosos, de a uno, que conectaron con el público.