Dejó muy buenas sensaciones.
Las Ventas, 21 de abril.
Tercera novillada de abril.
Un cuarto de entrada.
Novillos de Los Chospes.
Sergio Rodríguez, silencio y ovación.
Mario Navas, palmas y ovación.
Bruno Aloi, ovación y vuelta al ruedo.
Miguel Ángel Herráiz
Foto: Plaza 1
Quinto festejo de la temporada con seis novillos de Los Chospes que exhibieron presencia, variedad de comportamientos y dieron el juego necesario, para disfrute de los aficionados quienes pudieron ver la entrega de los tres novilleros. El mejor lote fue para Sergio Rodríguez con un primero de buenas hechuras frente al que no terminó de acoplarse y sí lo hizo con el otro, al que mandó y cuajó lentos muletazos pero no remató en la suerte suprema. Mario Navas, quien sustituyó a Manolo Vázquez, pechó con el peor lote, no se arredró ante las múltiples probaturas de uno y peligrosísimo embroque del otro, que lo levantó en dos ocasiones, sin resultar corneado en la feroz búsqueda que sufrió sobre el albero. Bruno Aloi se presentó, estuvo voluntarioso y asentado ante el pastueño correspondiente y se pegó un arrimón bajando la mano y ligando en el que cerró plaza.
Por delantales y con verónicas a pies juntos saludó Sergio Rodríguez a su primero. No se entregó en el caballo. Con la muleta inició en el tercio por alto y a pies juntos, continuó con muletazos cambiados por delante y detrás bajando la mano, rematando con el de pecho al noble astado y conectando con el público. Sufrió un desarme y bajó el tono. Con escasa fuerza llegó al pitón izquierdo, los dio de a uno y no terminó de acoplarse. No tuvo entrega su segundo en el capote. Semigenuflexo, por bajo, despacio y aguantando comenzó de muleta. Exigió el novillo y aguantó Sergio quien le adelantó la muleta, bajó el engaño, templó y remató atrás con transmisión. Toreó con calidad por ambos pitones ligando excelentes, lentos y largos pases de pecho. La espada diluyó la importancia de una gran faena.
Con el viento en contra saludó Mario Navas por verónicas resarciéndose en su quite por el mismo palo y con una vibrante media. En varas echó la cara arriba. Cortó en banderillas. En terreno del tercio citó con la muleta y en cada pase el novillo le midió, aún así ligó la serie a la que siguieron dos más con igual resultado. Con decisión y asentamiento se enfrentó a su reservón novillo, por ambos pitones, dándolos de a dos y de a uno pero siempre soportando levantamientos de cara y parones. Finalizó doblándose poderosamente por bajo demostrando quien mandaba. Su segundo fue abanto en el recibo capotero. Sin entregarse entró cuatro veces al caballo. En banderillas cortó. Le toreó entre las rayas con la muleta y le costó pasar. Mario se llevó un revolcón aunque no hubo cornada. Citando por el derecho vino recto y el nuevo volteo y posterior búsqueda sin herir al torero tuvo en vilo al respetable. Mario volvió a la cara. Citó, se puso en el sitio, se lo pasó con quietud y sometió al manso y peligroso ejemplar ante el asombro y admiración del público que le ovacionó intensamente.
Bruno Aloi fue levantado del suelo una vez con peligro, salvándose de la cornada. Estuvo con ganas frente a un pastueño que fue a menos. En el noble que cerró tarde se mostró asentado, toreó cerca de los pitones, arrastró la muleta y enlazó los pases. Mostró suficiencia por ambos pitones siendo corroborada su labor con petición de oreja y vuelta al ruedo. Dejó buenas sensaciones.









