Sendas orejas de Cartagena y Lea, que rozaron la puerta grande.
Albacete, 10 de septiembre.
Tercera de feria.
Casi lleno.
Toros de Los Espartales.
Andy Cartagena, oreja y ovación.
Diego Ventura, dos orejas y ovación.
Lea Vicens, palmas y oreja con dos vueltas al ruedo.
Texto y fotos: Alberto Núñez Aroca.
Con la tercera de abono, llegaron los rejones, uno de los festejos más esperados dentro del abono albacetense, y que simpre registra una gran entrada, además este año lo hacía con la inclusión de Diego Ventura en el cartel, tras varias temporadas haciendo su inclusión en corridas mixtas.
El rejoneador hispano-luso fue el triunfador del festejo, saliendo a hombros, junto al mayoral de la ganadería de “Los Espartales”, que lidio una buena corrida en conjunto, aunque algún toro pecó de poca fuerza.
Dos orejas cortaría Ventura en el segundo de la tarde, en una labor llena de maestría, con mucho ajuste, el toro salía suelto y manseaba, y clavo varios pares de poder a poder, clavó sin cabezada, que fue muy aplaudido en el tendido, por dentro cerró faena con las banderillas cortas, antes a dos pistas tuvo temple y torería, toreando con la cola del caballo, un rejón efectivo le puso las dos orejas en la mano. Pudo cortar alguna más de quinto, de no pinchar en varias ocasiones, los mejores momentos llegaron con “Bronce” de nuevo a dos pistas, varios quiebros hacia atrás de gran emoción, y acabar faena con las cortas en cercanías, con el teléfono, levantaron al público manchego de sus asientos,una fuerte ovación saludó.
Andy Cartagena tiro de oficio y veteranía, en un toreo más efectista y de cara a la galería, también toreó a dos pistas, y un rejón efectivo le puso el trofeo en su mano. Pudo cortar otro trofeo en el cuarto de no pinchar con el rejón de muerte, tuvo momentos templados ante un buen toro y reunión en los embroques.
Lea Vicens estuvo muy comprometida en el sexto,
en una faena de menos a más, tuvieron mérito las entradas por dentro, por tablas, siendo muy certera clavando arriba, y llegando al tendido. Una oreja con fuerte petición, con bronca a la presidenta, Genoveva Armero, recogió la oreja la amazona francesa, devolviéndola por el enfado, dando dos vueltas, bien la presidenta aguantando la petición, tras el pinchazo previo al rejón de muerte espectacular, más desigual fue su labor frente al tercero.