Álvaro Burdiel salió a hombros en el Día de la Comunidad Valenciana.
Valencia, 9 de octubre.
Un tercio de entrada.
Cuatro novillos de Enrique Martín Arranz y dos, tercero y cuarto, de El Tajo, muy bien presentados y de buen juego.
Miguel Senent “Miguelito” (de blanco y azabache), oreja y ovación.
Diego García (de blanco y oro), entera, oreja; yvuelta al ruedo.
Álvaro Burdiel (de tabaco y oro), oreja y oreja.
Del peonaje destacaron Juan José Rueda y Sergio Pérez
Paco Delgado
Fotos: Mateo
Valencia celebró su día grande, el 9 de octubre, el Día de la Comunidad Valenciana, con un novillada en la que se lidiaron utreros de Martín Arranz y El Tajo, muy bien presentados y de buen juego, procurando un festejo entretenido al permitir lucir a sus matadores, aunque no acabaron estos de sacar todo el partido posible de un encierro tan a modo.
Abrió plaza un señor toro que, pese a su imponente presencia, tuvo muy poca fuerza, si bien su voluntad de embestir acabó por imponerse. Miguelito, al contrario, comenzó muy animoso y dejó una serie inicial en redondo de buen trazo, pero poco a poco se fue difuminando su quehacer. Pero agarró una estocada que tiró al novillo sin puntilla y se llevó la primera oreja.
Se fue a portagayola a recibir al cuarto y por dos veces quedó desairado, al ir el novillo a su aire y por su cuenta. Quiso amarrar la puerta grande y toreó ahora mucho más de cara al tendido y apurar al utrero.
Se estiró al torear de capa Diego García y evidenció estar muy puesto, toreando con temple y gusto pese a que su oponente acusó el fuerte castigo recibido en varas.
También se le dio duro en el peto al quinto, que llegó mucho más parado y aplomado a la muleta, limitando mucho las opciones de triunfo del novillero madrileño que fue quien hizo todo el gasto.
Se hizo aplaudir Álvaro Burdiel al recibir al tercero, mucho más terciado y vareado aunque serio, con el que dejó ver maneras y siempre una perfecta colocación en una faena muy bien estructurada y resuelta.
El sexto fue el más complicado y pese a su muy poca fuerza atropelló a Burdiel al iniciar su trasteo. Protestó mucho y fue incierto y con peligro, tirando ahora el sevillano de disposición y entrega para lograr un triunfo importante y que le debe valer para el futuro.











