Tan sólo ovaciones en Las Ventas.
Las Ventas, 9 de octubre.
Tres cuartos de entrada.
Sexto festejo de la Feria de Otoño 2022.
Toros de Fuente Ymbro.
Miguel Ángel Perera, ovación y silencio.
Juan Leal, ovación y silencio.
Álvaro Lorenzo, ovación y silencio.
Miguel Ángel Herráiz
Foto: Plaza 1
Los toros de Fuente Ymbro mostraron buena presencia, variado comportamiento, movilidad y se dejaron ante unos toreros entregados, con oficio y mando como el que exhibió Miguel Ángel Perera ante su primero llevándolo por donde quería el matador, fijándolo cuando quería irse y mostrándole el camino cuando no quiso ir al encuentro con el caballo. La veteranía de Miguel Ángel hizo gala de eficaz persuasión ante la intermitencia y bravuconería del toro .El segundo que le correspondió no dio opciones y aún así, aunque no destacara la labor del conjunto, si sobresalió lo hecho en su primero. Juan Leal se la jugó en ambos, ligó en series con su primero y en los dos se arrimó lo necesario para robar muletazos donde se pensaba que era imposible, palabra que con él tiene otro significado como “puede ser muy difícil”. Álvaro Lorenzo consiguió templar en los medios, no molestar al astado y torear con gusto y elegancia a su primero. El otro que lidió de Puerto de San Lorenzo fue imposible de reconducir.
Miguel Ángel Perera solo pudo recibir con dos verónicas a su primero que se paró y salió suelto. No quiso pelea pero Perera consiguió llevarlo ante el caballo y apretó en varas. En banderillas Javier Ambel saludó. Terreno de tablas fue el que quiso el cinqueño y le llevó con la muleta hasta el tercio. Mandonas fueron las series con la derecha de tres y cinco muletazos con remate de pecho. Levantó la cara y derrotó pero Miguel le pudo y consiguió series ligadas y de calidad por ambos pitones. Mató de estocada. Soso fue el segundo en el capote. En la primera serie con la muleta perdió las manos y los cuartos traseros. Cambió al pitón izquierdo y en dos tandas volvió a perder las manos. La mansedumbre, poca fuerza y escasa transmisión le quitó importancia a los esfuerzos del torero para contentar al público. Mató de estocada y descabello.
Juan Leal recibió a su primero con cuatro cercanas verónicas y media de remate. Con la muleta y junto a la raya de picadores citó de lejos por el pitón izquierdo y pronto comenzó a pararse. Optó por torear en la corta distancia por ambos pitones, aprovechó la humillación y los dio de a uno, consiguió a veces ligar y rematar con el de pecho teniendo los pitones rozándole cadera y pecho. Valientes, toreros y eficaces fueron los doblones por bajo para colocar y estoquear. Mató de pinchazo y estocada. Excelente la suerte de varas que realizó Vicente González al segundo de Juan Leal. En la muleta levantó la cara y cazó moscas por ambos pitones. Aguantó parones y volvió a torear metido entre los pitones. Nuevo derroche de valor. Mató de media estocada y descabello.
Álvaro Lorenzo saludó a su primero con cinco verónicas en las que el astado simplemente pasó. Importantes los doblones iniciales en posición semigenuflexa con la muleta para dejarlo en el tercio. En los medios y sin molestar al toro, repetidor y de fuerza justa, se encajó con dos templadas series, por el pitón izquierdo, dadas con naturalidad y elegancia corriendo bien la mano. Demostró sentido de la colocación y finura en la ejecución. Mató de pinchazo y estocada. En su segundo toro, de Puerto de San Lorenzo, saludaron en banderillas Iván García y Fernando Sánchez. Poco recorrido y escasa entrega demostró en la muleta. Pasó descompuesto y repuso pronto. No hubo forma. Mató de dos pinchazos y terminó echándose.









