Tras sanisidro 2026: esperanza, peligro y dudas

El más raro de su historia que no deja impasible a nadie. Para unos, triunfalísimo, histórico, el no va más, único. Para otros, sorprendente, generoso, inesperado. Para otro sector, preocupante por el cariz que ha tomado con tantas puertas grandes y tantas orejas.

 

Esperanza, por dos motivos principales : el triunfo destacado de 3 novilleros con sus correspondientes puertas grandes en las 3 novilladas programadas y la increíble asistencia de público, donde anteriormente fallaba, que era en los carteles de novilleros y en las tardes de relleno. Público siempre para dar y tomar, insisto hasta ponerme pesado en combinaciones que en todas las demás plazas no habrían cubierto ni un cuarto del aforo. Por tanto, enhorabuena para la empresa que, a base de manejar bien las redes sociales y las técnicas digitales, ha convertido en necesidad y costumbre acudir a los tendidos en San Isidro.

La esperanza es que este movimiento se asiente para futuras ferias e incluso crezca en lo que queda de crecimiento posible.

El peligro viene por una duda razonable de que el prestigio y el rigor de siempre, decrecido claramente ya en los últimos años, se vayan al traste, por la pañuelitis de la masa y el pañueleo de los presidentes, ambos grupos manifiestamente mejorables. Nunca se habían pedido tantas orejas, con méritos o no, ni se habían concedido tantas entre el jolgorio. Los únicos que podían haber puesto en su sitio a los pañueleros eran los presidentes pero no ha sido así. Parece había acuerdo entre ellos en que hubiera muchas orejas y puertas grandes, creyendo que así se aumentaba la alegría y la ilusión del público, encantado siempre una parte con corridas con orejas. Lo contrario es para ellos una decepción. Y una cosa es que corte las orejas el torero y otra que las corte el presidente, el responsable en el palco.

Y la incertidumbre llega porque las dudas asaltan. Es muy posible que frente a la escasez de toreros interesantes, la masa siga acudiendo en tropel y a granel a los tendidos con NHB , pero no es seguro. Puede que sí y puede que no. Es posible que esa masa vaya aprendiendo con el tiempo y sólo saque el pañuelo cuando haya méritos suficientes, pero hay que esperar. O decida seguir por el mismo camino de triunfalismo e incluso aumentarlo. Y haya que regalar más orejas e ir dando rabos. Todo puede pasar y más en la sociedad que padecemos. Los toros no se quedan al margen y se contaminan como todos los sectores políticos, económicos, sociales, religiosos etc.

También hay miedo y peligro ante las grandes audiencias de la tele. Un exitazo pero a ver qué han oído y qué catequesis han impartido los locutores, más contentos que la masa pañuelera, y cómo se comporta esa masa de la pequeña pantalla los que se decidan a acudir a los tendidos. Hay gente que tiene sus dudas. Es lo que va de la teoría a la práctica : un ayuntamiento hace un estupendo jardín con ntoda clase de juegos para diversión de los niños pero ese jardín lo ocupan gente que no debe y los niños se van.

Veremos en qué acaban tantos elogios y tanta alegría. Y de ver con todos los carteles interesantes, y todos los toreros con méritos, y casi siempre mayoría cuando dan las orejas y contentísimos con las puertas grandes. Y con la feria triunfalista.

En fin, esperanzas, peligro, incertidumbre tras este sanisidro 26.

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