Carlos Arruza quiso pilotar el avión en el que viajaba de Lima a Bogotá.
Los toreros se desplazan hoy día con los mejores medios de locomoción. Vean lo que sucedió en un viaje de Carlos Arruza, que lo conataba así:.
“Recuerdo que era un viaje de Lima a Bogotá. Iba lleno de toreros, Manolete y yo, Nuestros apoderados Camará y Andrés Gago. Yo iba sentado junto a Manolete y le dije, Manolo, me voy a la cabina a ver si el piloto me deja llevar un rato el avión. Minutos después me dijo el piloto:
– Váyase a su asiento que vamos a bailar un rato.
Efectivamente tuvimos unos baches de miedo. Cuando pasó la cosa me reintegré a mi sitio. Pregunté a mis compañeros que tal había ido y nadie me contestó. Al rato me levanto y digo en voz alta:
– Voy otra vez a tomar los mandos del avión.
Entonces las cuadrillas se precipitaron para que no me moviera de mi asiento.









