Tirando de pico. Oliendo a alcohol

Le sucedió a Emilio Ortuño “Jumillano”. Cuando iba a torear  y entraba en un restaurante y olía a alcohol, recibía una cornada.

Así lo contaba el propio diestro: “Un día en San Sebastián, en el año 1954, estuvo lloviendo toda la mañana. Fui a misa y regresé al hotel plenamente convencido de que la corrida se iba a suspender. En el comedor del hotel mi comida no pudo ser más frugal: tortilla y un pescado hervido. Me vino el olor a alcohol, pero pensé: bueno, hoy no me importa, sigue lloviendo y la suspensión es segura.
La corrida era a las tres de la tarde. A las dos cesó de llover, salió el sol y no hubo suspensión.
Mi segundo toro cornea a Michelin, mi banderillero. A Chicuelo II lo estampa contra la pared, quedando entre los dos pitones, que el toro clavó en la barrera, con los dos puñales a la altura del pecho, sin más consecuencias.
Termino la faena de muleta, me coge por un muslo y me pega una cornada en el recto… Me cago en la mar. Ya se podía haber suspendido esa maldita corrida”.
Repito,  el olor a alcohol…

Nació en Callosa de Ensarriá (Alicante) el 22 de mayo de 1932.
En 1975 se hizo cargo de la sección de toros de la Delegación en Valencia de la Agencia Efe, que simultaneó con la corresponsalía de ABC. En aquella época la delegación de Efe en Valencia, cubría además Alicante, Murcia y Albacete.

En 1990, al crearse en Valencia la Delegación de ABC en la Comunidad Valenciana, se hizo cargo de la sección de toros, además de otras secciones como Defensa, Cultura, Economía, Agenda Local, Tribunales, Sucesos, etc,

Colabora con Avance taurino desde su fundación en 1993.

Ha escrito los libros «Tirando de pico», «Las cien mejores anécdotas del mundo de los toros», «Sesenta años y pico y familia».