Pablo Lozano relataba una historia muy graciosa.
Así lo contaba el diestro toledano:
“Cuando comenzamos mis hermanos y yo en el mundo del apoderamiento, al que no se le ocurría una broma, se le ocurría otra.
Sería en 1964. Pusimos a un novillero apodado El Faraón, tío de la cantante Isabel Pantoja, en Toledo. Y mi hermano José Luis le hace creer que en el toreo lo más importante es dar la vuelta al ruedo, más que cortar orejas. Cuantas más vueltas al ruedo des, más importante será el triunfo.
El Faraón corta una oreja y mira a mi hermano José Luis, que con los ojos le indica que de otra vuelta al ruedo. Termina la segunda y mi hermano insiste. Una tercera. La cuarta. Y ya el público se mosquea. Entre barreras Dominguin, que no estaba en el ajo dice:
– Coño, este tío se ha vuelto loco. Coger a ese tío que no de más vueltas al ruedo.
Pablo Lozano reía a carcajadas mientras giraba la cabeza como si fuera una noria, si ves a un banderillero corriendo detrás del novillero que daba más vueltas que una peonza”.









