Es el gato animal por demás sigiloso, solitario y, también, misterioso.
Y sobre un gato José Luis Serrano contaba este sucedido:
“Partimos de Madrid hacia Ribadeo, dos banderilleros, el mozo de espadas y yo. Mi madre nos había puesto la comida en paquetes muy bien envueltos. Salimos a dar una vuelta y tras retornar a la posada donde nos hospedábamos nos disponemos a comer. Abrimos los paquetes y… estaban vacíos. En ese momento todas las miradas se posaron en la persona que no había salido de la posada, el banderillero Castillito. Este se ofendió bastante –¿Comida, se la habrá comido el gato? Tú has debido zamparte lo que traía. Me cago en la madre que lo parió. Habrá sido el gato–. El gato, sí, el gato… Se ha comido los filetes y después los ha vuelto a envolver… Un gato muy curioso el gato de Ribadeo”.









