Fueron rechazados dos de los toros que se iban a soltar por “peligrosidad en sus defensas, no presentándose claramente despuntadas y romas”.
Guadalajara no pudo celebrar el “Toro de la Navidad”, festejo previsto para el pasado 30 de diciembre en la plaza de toros “Las Cruces”.
La empresa organizadora, GyP Blanco, aun sabiendo que no es obligatoria la presencia de los veterinarios en del desembarque, les avisó. Se desembarcó con normalidad y dos de los toros (de El Tajo y Hermanos Collado) fueron reconocidos y puestos como no útiles por “peligrosidad en sus defensas, no presentándose claramente despuntadas y romas”.
La empresa defendió que los animales habían sido despuntados y afeitados con anterioridad al festejo, pero el problema radica en que el tipo de toro presentado tiene una presencia muy superior al que se está acostumbrado a ver en la plaza de toros de Guadalajara (sobreros Las Ventas, vendidos directamente por la Plaza de Toros de “Las Ventas”).
Se aconsejó celebrar el festejo con el toro de El Risco y la vaca aprobados, pero el espectáculo consistía en la suelta de tres machos y una hembra, por lo que la empresa rechazó rotundamente la decisión. O se da todo o no se da.









