Sábado, 9 de octubre de 2021. Plaza de toros de Requena. Tres cuartos de entrada en tarde agradable, soleada aunque con un molesto aire. Toros de Jandilla (1 y 3), Vegahermosa (2) y Núñez del Cuvillo, de correcta presentación, cómodos por delante y buen juego en general. José María Manzanares (corinto y oro), dos orejas y oreja. Roca Rey (catafalco y oro), dos orejas y dos orejas. José Ruiz Muñoz (verde agua y oro), oreja y vuelta. Entre las cuadrillas lució en la lidia y con los palos Daniel Duarte y en banderillas y el manejo de la puntilla Luis Blázquez. Presidió Pablo Martinez. Ruiz Muñoz tomó la alternativa con Engorroso de Jandilla, marcado con el numero 79, negro mulato y nacido en Noviembre de 2016.
Enrique Amat, Requena
La plaza de toros de Requena abrió sus puertas el día de la Comunidad Valenciana para ser marco de una corrida de toros con un excelente cartel. Un festejo organizado por Gregorio de Jesús al frente de la empresa Bous al Carrer junto con la ganadería Paco Martí, y en colaboración con el excelentísimo ayuntamiento de la ciudad. Tuvo mérito echarse para adelante para organizar este cartel de campanillas. Mucho valor y no menos afición. Pero tuvieron su recompensa.
Salió con más brío él también negro segundo, que apenas recibió un picotazo en varas, pero luego se movió, repitió las embestidas con celo y lució por su fijeza y su fondo de raza, siempre humillando y queriendo tomar las telas. Tuvo lustre el tercero, aunque exhibió unas muy escasas defensas. Escarbó de salida y adoleció de justas fuerzas. Con todo, siempre metió la cara por abajo, humillando y obedeciendo, aunque echando las manos por delante.
El cuarto soltó la cara y asimismo echó las manos por delante renegando en el capote. Echó la cara arriba en banderillas, aunque tuvo su tranco y se movió, aunque sin demasiada entrega, algo rebrincado, con un molesto calamochas y sobrado de temperamento. El quinto, bajito y lustroso, bizco y muy justo por delante, apenas fue castigado en varas. Luego también quiso en embestir, pero algo brutote, con genio y aspereza. Y el que cerró plaza, acapachado y bajito, fue un toro excelente para el torero. Noble, pastueño y obediente hasta decir basta.
José María Manzanares lanceó con expresión aunque muy movido a su primero. Torería y sabor tuvo la apertura de la faena, con doblones genuflexos con poderío y mando. Luego firmó un trabajo sobrado de expresión, enfibrado, en el que llevó largo a su oponente, ligando y corriendo la mano. Mató de una colosal estocada recibiendo.
Y su puesta en escena ante el cuarto, fuera de la rayas, estuvo presidida también por la apostura. Ligó los muletazos y trató de exprimir a su antagonista, que resultó molesto y no le dejó terminar de estar a gusto. Mató de una estocada de efectos también contundentes.
Roca Rey acabó por someter a su primero, en una faena planteada en la boca de riego, en la que poco a poco fue metiendo en el canasto al toro, dejándole la muleta puesta, llevándole cosido en los vuelos, consintiendo y sometiéndolo, y firmando series ligadas en un palmo de terreno. Mató de una estocada baja con derrame.
Tuvo emoción su apertura de faena en el platillo al quinto, con pases cambiados por la espalda. Ligó por el pitón derecho, y le costó más por el izquierdo, por el que no llegó a acoplarse en ningún momento ante un toro que siempre quiso pero con aspereza y genio, y frente al que no acabó de verlo claro.
Josè Ruiz Muñoz, sobrino nieto de Curro Romero, vistió un precioso terno para el doctorado, con la cruz de Santiago bordada en la espalda en el que no faltó el toque de luto en recuerdo a Gonzalito, junto a quien comenzó su carrera. Lanceó con pinturería y buen aire al toro de la alternativa. Luego interpretó una faena compuesta, limpia, expresiva y de excelente concepto. Mató de media trasera que bastó.
Y ante al sexto destacó al llevarlo al caballo galleando y en un lucido quite que abrochó con una excelente media. Su labor muleteril tuvo aroma, sentimiento, expresión, compás, abandono y un sello muy personal. Un trasteo torero y sentido de gran nivel artístico. Falló por las armas toricidas, pero el crédito ya se lo había abierto. Y con creces.
En este festejo debutó como aguacilillo Rocio Mir, hija del escultor de Meliana Rafa Mir, quien lució por una excelente monta.
Foto: Martinez Cantero









