Disposición, ganas, actitud y entrega han demostrado Diego Urdiales, José María Manzanares y Paco Ureña ante los toros de Victoriano del Río y Jandilla que no dieron facilidades, mostraron variedad de comportamiento, escasa clase, poca transmisión e Irregularidad en la muleta, no permitiendo el toreo de lucimiento, con la excepción del encastado y exigente quinto que destacó en los tres tercios.
Las Ventas, 8 de octubre.
Primer festejo de la Feria de Otoño 2021 aplazado el pasado viernes 24 de septiembre por la lluvia.
Toros de Victoriano del Río Cortés y Jandilla.
Diego Urdiales, silencio y silencio.
José María Manzanares, palmas y palmas con aviso.
Paco Ureña, aplausos y silencio.
Miguel Ángel Herráiz
Urdiales tuvo un primero, de Jandilla, que no atendió al capote y fue a su aire. Pronto perdió las manos y aunque Diego lo intentó por los dos pitones la escasez de fuerza, falta de entrega, discontinuidad, arreones y poca humillación impidieron destacar con la muleta, salvo algunos destellos por el izquierdo a media altura. Tuvo que aguantar derrotes y algún parón. Mató de estocada. Le correspondió un segundo de Victoriano del Río con poca clase al que le instrumentó unas aceptables verónicas. Con la muleta no fue posible acoplarse, ni aún cambiándole los terrenos, soltaba la cara, fue pegajoso, entró rebrincado y tan solo pudo dárselos por el izquierdo insistiendo mucho y de uno en uno, pero sin transmisión y sufriendo enganchones. Mató de estocada y dos descabellos.
Manzanares saludó a su primero con unas ajustadas verónicas, llevando bien la embestida y dadas en la distancia corta. Con la muleta por el izquierdo dio algunos templados pero el toro se quedaba cerca y volvía rápido. Por el derecho tuvo más calidad su toreo pero a punto estuvo de ser empitonado. Mató de pinchazo y estocada. Su segundo dio juego en los tres tercios. Destacó en unas acopladas, acompasadas, cercanas y mecidas verónicas. En varas se empleó el astado derribando al picador Francisco María que realizó una excelente suerte y fue aplaudido. Luis Blázquez y Mambrú saludaron en banderillas. Instrumentó series de buena factura que fueron a más por el pitón derecho, alargó la embestida, ligó y se la dejó puesta. Desde el público alguien intentó dictar la faena a José María y acabó influenciando el discurrir de ésta. Con menor concentración prosiguió la lidia y el cambio de comportamiento del toro, los enganchones y la irregularidad por el pitón derecho terminó lanzando al matador por los aires. Mató de dos pinchazos y estocada. Escuchó un aviso.
Toreó con pureza Paco Ureña a su primero en el saludo capotero y en la muleta. Se entregó, citó de frente, se acopló por ambos lados, toreó sin taparse, demostró un valor seco y fue levantado del albero en una ocasión, por fortuna sin mayores consecuencias. Mató de estocada y dos descabellos. De imposible lucimiento el que le tocó de segundo. Rebrincado, soltando la cara, punteando y costándole pasar.









